Un estado de felicidad
A las cuatro de la tarde en Garzón y Propios, el sol y el aire caliente pesan toneladas sobre la espalda del periodista que espera. Cinco minutos después, una figura se acerca a paso tranquilo al lugar convenido para la cita. Desde lejos me observa un poco sorprendido. “Esperaba a un tipo más viejo”, me dice un sonriente Edén Iturrioz (40 años) mientras caminamos hacia su casa. Le pregunto por qué. “No sé, porque como me dijiste que habías salido hace tantos años, me imaginé otra cosa.” Ahora me río yo. “Las apariencias engañan”, le digo. “En tu caso eso está bien”, me responde, divertido. De ahí en adelante la charla fluye con toda naturalidad. Conocido por su formidable “caño” de segundo —este año al servicio del coro de Asaltantes con Patente—, Edén es uno de los tipos más queridos y respetados del Carnaval, cuyas cualidades humanas y personales trascienden incluso el ámbito murguero.