La mayor revolución después de Gutenberg

Con Ignacio Ramonet, sobre las nuevas tecnologías y la crisis de la prensa

En uno de sus últimos trabajos, el periodista franco-hispano Ignacio Ramonet, uno de los referentes del mensuario Le Monde Diplomatique, sitúa la crisis de la prensa y del periodismo en el marco de una transformación global inducida por las nuevas tecnologías de la información. “Estamos ante una revolución societal que ya lo está transformando todo –no sólo las comunicaciones–, e Internet está en sus segundos iniciales”, dice en esta larga entrevista con Brecha.

 

Caminamos las calles de Bogotá, donde el periodista hispano-francés asistió a un encuentro con motivo del aniversario de la edición local de Le Monde Diplomatique y respondió a una invitación de Desdeabajo, un colectivo militante editor de libros y periódicos. Tuvo tiempo, y ánimo, para dedicar unas horas a recorrer el sur pobre de la capital, Ciudad Bolívar, donde diversas camadas de campesinos erigieron una ciudad diferente en la que suceden algunas de las más notables experiencias de base en Colombia. No para de preguntar, y conoce algunos detalles de la historia y la vida de los latinoamericanos que permiten asegurar que el colonialismo no es una barrera infranqueable.
En algún momento, la conversación se volvió más sistemática y derivó en un ping pong de preguntas y respuestas.

—En La explosión del periodismo usted analiza la crisis de la prensa y enfoca sobre el nuevo poder que ha adquirido lo que antes era el lector pasivo, la audiencia pasiva. Es lo que siempre habíamos soñado los periodistas críticos, pero usted apunta que este papel activo es una de las causas de la crisis de los medios actuales.
—La gran transformación que produjo Internet en la circulación de la información es que donde antes dominaban lo que llamo los “medios sol”, astros que enviaban sus rayos sobre toda la sociedad que se impregnaba de su supremacía, hoy la situación se ha modificado. No hay emisores netos que tengan el monopolio de la información y receptores netos que deban resignarse a la función de receptores, sino que la revolución que vivimos es que cada receptor puede ser emisor. No como sucede en la radio desde hace tiempo, donde el oyente llama e interviene. No, ahora el receptor no sólo interviene de vez en cuando sino que puede él mismo constituir un medio: puede hacer una página web solo o con amigos, puede hacer su blog, por Facebook o Twitter. Pero además ahora los grandes medios tienen una vitrina digital en la que intervenir haciendo comentarios que se añaden y complementan los artículos, el lector puede indicar elementos para corregir el artículo inicial, además de fotos o videos. Lo que quiero decir es que la información ya no es algo limitado y fijo. La concepción de la información viene de la prensa, que es el medio que ha influido en la radio y en la televisión, y su génesis es el trabajo de la era industrial.
—El fordismo, donde había una clara división del trabajo.
—Exacto. En el fordismo hay un proyecto, unos planos, y con base en eso se realiza un producto terminado, intocable. Eso ya no funciona así ni siquiera en la industria, donde luego de la revolución Toyota de los ochenta sale un coche a la medida de cada cliente, y eso indica que la decisión ya no viene de la empresa sino de abajo. Ahora sucede lo mismo: se le pide al periodista un artículo con ciertas características pero luego los lectores lo van a ir completando, reformando, transformando, y por consiguiente es una obra en proceso. Esto es una revolución muy importante.
—Como consecuencia de los cambios técnicos y culturales ahora el lector, la audiencia, tienen un poder como nunca habían tenido. Si a esto le sumamos la crisis económica estamos ante una crisis de los viejos monopolios de la información. Newsweek deja su edición en papel, The Guardian debate la posibilidad de dar ese paso, El País despide a un tercio de su personal. ¿Estamos ante una crisis coyuntural o ante un viraje de larga duración?
—Lo que está pasando en el campo de la comunicación sólo es comparable con la invención de la imprenta por Gutenberg, en 1440, que no sólo transformó la producción de lo escrito, la difusión del libro, sino que también produjo el humanismo como escuela de pensamiento, el Renacimiento y la explosión de las universidades y del saber, con todo lo que eso significa. Estamos ante una revolución que desborda el campo de la comunicación para ser una revolución societal, como lo estamos viviendo con Internet, que ya involucra al sector financiero, al comercio, las relaciones sociales y la difusión de la cultura. Una revolución tecnológica lo transforma todo.
El periodismo recibe de lleno esta revolución. La estructura de la industria de la información y la manera de hacer información se ve transformada. Sobre todo hay que tener en cuenta que estamos en los balbuceos iniciales, en el primer segundo de la historia de Internet. Algunas de las realizaciones más espectaculares de las transformaciones tecnológicas, como las tabletas, Facebook, el IPhone, no existían hace sólo cinco años, y no podemos imaginar lo que sucederá en otros cinco.
—¿Y los monopolios?
—Van a sufrir. Fueron la respuesta empresarial de la industria de la información a los avances tecnológicos de los sesenta y setenta. Las tecnologías anteriores eran específicas para lo sonoro, lo escrito o lo icónico, pero en esos años se convirtieron en una misma tecnología que es la tecnología digital. A partir de ese momento no hay diferencia en cómo se construye un texto, un sonido o una imagen: se construyen de la misma manera con las mismas máquinas, los ordenadores. Internet es la traducción de una forma nueva de expresarse. Los seres humanos desde el comienzo de la humanidad han usado tres sistemas de signos para comunicarse: la palabra, el dibujo y la escritura, que es el más reciente. Con Internet aparece un cuarto sistema, que es la mezcla de los tres más una dimensión suplementaria, la velocidad y la extensibilidad, lo que permite abarcar el planeta en un segundo. Todo esto no puede dejar el paisaje de la comunicación como estaba hasta ahora.
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Comentarios   

 
0 #2 Marshall McLuhan 24-01-2013 13:42
Para ampliar un poco la informacion sobre El Pais de Madrid recomiendo ir a marcaderadio.co m.ar y escuchar la entrevista a Antoni Domenech Figueras...
Tambien recomiendo ver el video en YouTube Literature and Politics in the 17th Century London...
Aun en el siglo XVII habia libros impresos en imprentas, libros que luego eran copiados a mano... Habia algunos libros que solo circulaban copiados a mano... Entre otras razones para evitar la censura...
Hubo una guerra de panfletos, especialmente durante la Guerra Civil... Algunos de esos panfletos eran impresos, otros eran impresos con pie de imprenta falso como si hubieran sido impresos en los Paises Bajos... y otros eran escritos a mano...
En Inglaterra un escritor como John Milton tenia que presentar una copia de su manuscrito de Paradise Lost en una oficina real que autorizaba la publicacion y luego con esa autorizacion tenia que solicitar ante otra oficina real, la del Stationary papel para llevarlo luego a la imprenta que iba a imprimir el libro...
¡En el siglo XVII!... ¡La Monarquia tenia el monopolio del papel!...
O sea que esa idea que la imprenta fue un milagro instantaneo que cambio todo inmediatamente no es correcta...
Hubo impresores como el famoso Aldo Manutio que por estar en Venecia tuvo mucha mas libertad que otros impresores en otros paises o regiones...
Rene Descartes se fue de Francia hacia los Paises Bajos huyendo de la censura y los jesuitas...
En España la popularidad de La Celestina de Fernando de Rojas no creo que pueda ser explicada solo por los ejemplares impresos... Tiene que haber habido libros copiados a mano de los textos impresos... Una especie de "zamisdat"...
Hay quienes dicen que la imprenta es una de las primeras empresas capitalistas... Pero ya vemos que eso hay que aclararlo...
Hoy en dia el Poder... (economico) se va a defender con uñas y dientes para tratar de mantener vigente el Capitalismo...
Despues estan los anticapitalista s del Colectivo del semanario impreso en papel Brecha a quienes les esta llegando el agua al cuello y ya no estan tan seguros que son anticapitalista s...
P.S. Es una verdadera lastima no poder leer esta entrevista completa... ¡Todavia sigue vigente el Capitalismo!...
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0 #1 HUGO VAZQUEZ ORTIZ 21-01-2013 23:50
En general es acertado la exposición de Ramonet, pero me pregunto si a la larga no sucederá que la información disponible sea la de los monopolios, como sucede ya de alguna forma en algunos buscadores, y al no existir ya las publicaciones donde opinan los periodistas críticos, quienes van a marcar una línea crítica al gobierno de turno, o peor a los que manejan la información.-
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