La mejor factura
La corrupción del poder, la sumisión de los políticos ante él, la impunidad de los servicios secretos, ¿no hemos visto eso antes? Sí, en abundancia. Y es lo que presenta esta última película de Roman Polanski, sin poder evitar que se hable de él, de su vida, de sus líos con la ley y, por supuesto, de su cine. Por suerte, porque aunque esta película también camine por la denuncia –y casi que con nombre y apellido, puesto que se basa en un libro de Robert Harris que fue colaborador de Tony Blair y lo abandonó cuando aquél decidió sumar a los británicos a la invasión de Estados Unidos a Irak–, el cine de Polanski se divierte acá, autocitándome sin excesos y sin vergúenzas.