Las protestas que estallaron en abril en Nicaragua contra una reforma de la seguridad social se transformaron rápidamente en una insurrección contra el modelo orteguista. Y la sangrienta represión de las protestas destapó conflictos dentro de la izquierda latinoamericana. Durante los tres meses de contestación social Brecha cubrió la situación política en el país con notas de análisis, columnas de opinión, entrevistas con analistas y exdirigentes sandinistas —como el escritor Sergio Ramírez—y testimonios de dirigentes estudiantiles.

 

El ocaso de un paradigma

Hacer el duelo y percibir que el presente ya no responde a un pasado de gloria es difícil. Además analizar cuántos de los retrocesos responden a errores o desviaciones propias y no exclusivamente al accionar del imperialismo es complicado para una fuerza política que tiene una historia de admiración por el sandinismo. Mientras, se suceden las contradicciones. Los delegados frenteamplistas al Foro de San Pablo consensuaron una declaración de apoyo al gobierno nicaragüense. No obstante, aquí comenzaron, dentro del oficialismo, las condenas a Daniel Ortega, y se espera un deslinde mayor en los próximos días.

 


“Esencialmente insurreccionales”

Daniel Caselli, fotógrafo, 66 años.

Fotoperiodista en el Frente Sur nicaragüense en 1979 y de 1982 a 1986. También colaboró con el Ministerio de Educación impartiendo talleres de educación popular para adultos por todo el país, y fue director de fotografía de la agencia de noticias Nueva Nicaragua.

 

 


“Ha sido vergonzosa la actitud del FA”

Fernando Butazzoni, escritor, 65 años.

Oficial del Ejército Sandinista en el Frente Sur y luego en Managua en 1979. Corresponsal de guerra en 1983 en la zona fronteriza de Nicaragua con Honduras. Algunas de sus crónicas fueron recogidas en su libro Nicaragua: noticias de la guerra (Banda Oriental, 1986).

 


Silencios que matan

Sin ética la izquierda no es nada. Ni el programa, ni los discursos, ni siquiera las intenciones tienen el menor valor si no se erigen sobre el compromiso con la verdad, con el respeto irrestricto a las decisiones explícitas o implícitas de los sectores populares a los que dice representar.


SOS Nicaragua

Supongamos que la reforma previsional que impulsó Ortega era justa (y no regresiva) y que los que manifestaban en su contra estaban equivocados…


Declaración urgente por Nicaragua

Como intelectuales, activistas sociales y académicos, queremos manifestar nuestro profundo rechazo a la gravísima situación de violencia política estatal y de violación de los derechos humanos que atraviesa Nicaragua.


Cada día más parecidos

Las protestas populares contra el gobierno de Daniel Ortega no han cesado desde que estallaron en abril pasado. Mientras el presidente participa en un diálogo nacional con la sociedad civil, en las calles se prolonga la represión: ya hay más de 200 muertos y 1.300 heridos. Mientras crece el rechazo en su contra entre la ciudadanía, Ortega da pocas señales de estar dispuesto a alejarse del poder. Recuerda a otro nicaragüense que terminó cayendo por voluntad del pueblo.


Diálogo de sordos

Un mes después del estallido de la insurrección cívica contra el gobierno, Nicaragua cuenta ya con seis decenas de muertos por una represión que se prolongó con la intervención sangrienta de la Universidad Politécnica en Managua. El presidente Daniel Ortega aceptó participar en un “diálogo” con la sociedad civil en el que de entrada renunció a hacer cualquier autocrítica.


La Nicaragua sublevada

Con la ex guerrillera y ex ministra sandinista Mónica Baltodano.
Fue comandante guerrillera, hace tiempo ya se alejó del Fsln, pero insiste en la necesidad de rescatar el sandinismo y lamenta que las nuevas generaciones lo asocien a Daniel Ortega. Analiza el estallido social que ha conmovido a Nicaragua en las últimas semanas y señala que sus gérmenes se pueden encontrar en movilizaciones campesinas que comenzaron a surgir hace al menos cuatro años.


“Ortega perdió al pueblo y el pueblo perdió el miedo”

Cuando el gobierno de Daniel Ortega respondió con censura y sangrienta represión –con un saldo de al menos 32 muertos, decenas de desaparecidos, cientos de heridos y muchos testimonios de torturas de detenidos en las manifestaciones– la resistencia popular se extendió, en el tiempo, en el territorio y en la población, culminando en la pacífica movilización de decenas de miles en Managua el pasado lunes 23, incluso luego de que el presidente anunciara la posibilidad de modificar la reforma. Los ciudadanos ya no cuestionaban sólo la reforma sino todo el modelo orteguista.


“Creían que la juventud se chupaba el dedo”

Dolly Mora Ubago se presenta como “activista feminista y participante del movimiento Pueblo Autoconvocado”. Esta militante de 26 años es una de las líderes de los miles de jóvenes que han tomado las calles en Nicaragua. Con el fin de relatarnos con precisión el proceso nacido en este abril nicaragüense, interrumpe por momentos la conversación con Brecha para consultar a sus compañeros acerca de algún dato. De paso les comenta, con risas, que un medio de izquierda, al fin, va a contar sus luchas. “Por fin la izquierda nos está viendo”, dice.


La ventana abierta

Con el escritor y político nicaragüense Sergio Ramírez.

Mientras el régimen de Daniel Ortega reprimía salvajemente el masivo levantamiento estudiantil, el más conocido escritor nicaragüense recibía en Madrid el premio Cervantes. Entre las creencias de este hijo de alcalde y de directora de escuela, está que “la literatura es parte integral de la vida y del mundo”. Alejado hace tiempo de las aguas de la política, cree también que la herencia del sandinismo es clave para el futuro de su país. A su regreso a Managua, este privilegiado actor y espectador, evoca para Brecha distintos aspectos de su oficio y nos brinda su mirada política sobre el actual despertar popular, cuya efervescencia lo transporta a aquella revolución de la que fue protagonista hace casi cuarenta años.

Juan Manuel Chaves