Crueles numeritos - Brecha digital

Crueles numeritos

Se ha desatado una polémica en Madrid, debido a que la alcaldesa Manuela Carmena denunció públicamente la carencia de datos reales acerca del nivel de malnutrición infantil: los niños con necesidades alimentarias insatisfechas serían diez veces más que los que reconocía el municipio bajo el gobierno de la anterior alcaldesa, Ana Botella.

La encuesta sobre condiciones de vida realizada por el Instituto Nacional de Estadística revela que un 4,7 por ciento de los madrileños menores de 16 años no puede permitirse una comida de carne, pollo, o pescado cada dos días, lo que haría entrar en situación de carencia material alimentaria a 20.731 menores, diez veces más que los que reconocía la anterior administración.
En vista de esta realidad, la nueva alcaldesa ha ordenado el reparto de 101.655 raciones de comida a domicilio durante el actual verano, así como la creación de 10.231 plazas gratuitas en campamentos, donde se incluye el alimento. El presupuesto destinado a este tipo de gastos se ha incrementado hasta 390 mil euros, 50 por ciento más que antes.

Organizaciones como Save the Children llevan años denunciando el progresivo empeoramiento de la situación de los niños españoles. Según sus datos, más de 2,3 millones de niños y niñas viven por debajo del umbral de pobreza, es decir, en hogares cuya renta es un 60 por ciento inferior a la media, situándose en un 27,5 por ciento del total. Casi 700 mil de ellos padecen privación material severa.

Las peores condiciones las sufren aquellos que viven en la franja sur de la península, en comunidades como Castilla La Mancha, Extremadura y Andalucía. Ceuta, en territorio africano, es la que presenta peores datos: 58 por ciento de los niños están en riesgo de exclusión social.
Determinadas situaciones socioeconómicas favorecen especialmente el riesgo de exclusión social de los niños, como tener un padre o una madre inmigrante sin nacionalidad española, vivir en familias monoparentales o tener progenitores que no alcanzaron la educación secundaria.
La organización social Foessa, centrada en la exclusión social en España, denuncia que la actual situación de vulnerabilidad de tantas personas no viene dada únicamente por los estragos de la crisis. La organización, vinculada a la católica Cáritas, afirma que el modelo de desarrollo español, incluso en los momentos de bonanza económica, esconde tendencias que con las crisis se disparan hasta el extremo. El sociólogo Rafael Muñoz de Bustillo, colaborador de la organización, dice que “los problemas que el crecimiento económico había resuelto muy puntualmente, (…) los había resuelto en falso, y las fases de crisis son unas fases en las que se desanda más de lo que se había andado”. Cimentar los períodos de bonanza económica sobre un modelo de distribución desigual de la renta, dice, provoca explosiones de miseria en momentos en que colapsan las anárquicas maniobras del libre mercado.

La misma organización denuncia que las políticas de austeridad implementadas en los últimos años agravan el problema, que podría convertirse en crónico. Según su séptimo informe, la población excluida en España representa un 25 por ciento del total, lo que supone 11.746.000 personas. Mientras, el número de ricos ha aumentado en el país desde el inicio de la crisis en nada menos que un 40 por ciento. Hoy son 178 mil los multimillonarios españoles. Teniendo en cuenta estos datos, no hay que ser muy observador para percatarse de algo que hace años llegó a admitir el propio Warren Buffet, multimillonario estadounidense que acapara la tercera mayor fortuna del mundo: “Hay una guerra de clases, pero es mi clase, la de los ricos, la que la está ganando”.

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