Derecho a decidir - Brecha digital

Derecho a decidir

Alfred Bosch es diputado por el partido Esquerra Republicana de Catalunya (Erc) a las Cortes (parlamento) españolas. Su partido, socialdemócrata fue creado en tiempos de la Segunda República y mandó en la autonomía catalana en el período que va desde la proclamación de la República hasta la dictadura de Franco.

Claramente partidaria de la independencia, Erc apoya actualmente, sin estar en el gobierno, al partido ganador de los últimos comicios autonómicos. Luego de que el Congreso de los Diputados declarara inconstitucional la consulta no vinculante del 9 de noviembre pasado en Cataluña sobre una eventual independencia de esa región, Bosch le lanzó al presidente español, Mariano Rajoy, “Nos veremos en las Naciones Unidas”. “Fue una mala noticia para la democracia, una mala noticia para los españoles y una manera de ofender a los 2,5 millones de personas que expresaron su opinión en la consulta celebrada el 9-N, comentó a Brecha el dirigente de Erc.

—¿Por qué pedir la independencia?

—¿Por qué razones la ha pedido el resto de los países que son independientes? Creemos que sería bueno construir un nuevo país, más justo, más próspero y que rompa con un Estado que ha demostrado que tiene muchos fallos democráticos, que ha protegido en demasiadas ocasiones más a grupos de presión que a sus habitantes. Si pudiéramos estar mejor juntos, ¿por qué no lo estamos ahora?

—Los independentistas sostienen que Cataluña es una nación.

—Cataluña es una nación con más de mil años de historia, y tiene una lengua, una historia y un patrimonio comunes. Y sobre todo, Cataluña y los catalanes se sienten así, como una nación
Yo no soy nacionalista, soy independentista, y quiero dejar de serlo. El movimiento por la independencia es un movimiento pacífico que ha llevado a millones de personas a la calle a pedir que se les escuche democráticamente, que reclama ir a las urnas para decidir su futuro. Quien impide este acto democrático es el nacionalismo español, que no quiere reconocer el derecho de Cataluña a ser un Estado.
En el Estado español, además, la separación de poderes se ha puesto en duda en muchas ocasiones y el PP ha buscado hacerla aun más pequeña. El Consejo General del Poder Judicial, la entidad que ordena lo judicial, es escogido por los diputados del Congreso, y la mayoría absoluta de la derecha española lo ha llevado a poner jueces a su servicio. También las presiones contra jueces forman parte del día a día, y el Poder Legislativo, con la mayoría absoluta actual, es sólo una correa de trasmisión del Poder Ejecutivo, que hace y deshace y que ha llevado la política de los tres últimos años a desparlamentarizar el Congreso. La negociación y el acuerdo han desaparecido.

—¿Cree que el camino hacia la independencia es irreversible?

—El camino hacia la independencia es irreversible si los ciudadanos de Cataluña así lo creen. Yo estoy convencido de que no hay vuelta atrás, que hemos llegado a un punto de no retorno. Después de 30 años intentando cambiar España, la gran mayoría de los catalanes ha optado por constituir una república catalana, para buscar hacer un nuevo país más justo y limpio.

—¿Qué consecuencias tendría un triunfo de las opciones no independentistas en las elecciones del 27 de setiembre de este año?

—Es una opción que no creo que acabe triunfando, pero si la mayoría así lo decide seguiremos trabajando para volver a ser mayoría.

—En caso de que el gobierno español se niegue a negociar, ¿estaría de acuerdo en declarar unilateralmente la independencia desde el parlamento catalán?

—Si fuésemos Escocia habríamos hecho un referéndum de manera pactada y acordada. Puesto que esta situación no se da, las elecciones del 27S las planteamos como un referéndum en el que todo el mundo podrá expresarse. Si las fuerzas que defendemos la independencia somos las más votadas habríamos de empezar, efectivamente, el proceso de constitución de la república catalana.

—¿Han tenido ustedes contactos internacionales para asegurarse el reconocimiento del país una vez hecha la declaración?

—Hay tareas que se hacen pero no se explican. En todo caso, Cataluña tiene presencia en el mundo, y debería tener más.

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