“No hay ningún angelito”

Según Mujica, en el conflicto en la administración del Estado “no hay ningún angelito” y “nadie está dispuesto a renunciar ni a un pan con grasa”, y por ello no cayó bien su propuesta de que los jerarcas municipales se autorrebajasen el salario.

“No puedo concebir que en la administración del Estado haya relaciones gerenciales de orden y mando, me extraña que se esté luchando por una mesa de diálogo en la Intendencia”,dijo a Brecha el senador José Mujica. El legislador tupamaro opinó que jerarcas y trabajadores deben “jugársela con la gente, convencer y ser convencidos”,ya que en la relación falta un tercero, que es el usuario común. “Existe un corporativismo tanto entre los trabajadores como entre los de arriba. Acá hay que ser demagogo y alcahuetear a los trabajadores pero yo estoy para darle a la alta burocracia y al corporativismo, no se la llevo ni al sindicato ni a la dirección”, subrayó. “Los trabajadores somos arrastrados a la mentalidad de corporación y no de clase: el árbol termina siendo la causa y no el bosque” y “nos duele que existan casos (en los que) aparecieron tantas horas extra (de haber sido así, sencillamente no se habría podido dormir por semanas). Eso es responsabilidad del aparato, pero también de la falta de conciencia de quien lo cobra, porque significó chuparle lo sangre al pueblo que paga los impuestos.”

Según Mujica, en el conflicto “no hay ningún angelito” y “nadie está dispuesto a renunciar ni a un pan con grasa”,y por ello no cayó bien su propuesta de que los jerarcas municipales se autorrebajasen el salario.

En un documento que hizo llegar a dirigentes del FA el senador proclamó que “en momentos de penuria recaudadora, por responsabilidad de las políticas centrales, aboguemos por una política de rebaja salarial libremente acordada por nuestros compañeros de confianza”. Pese a que aclaró que “no se trata de creer que un 20 por ciento de rebaja salarial en unos 70 compañeros resuelve los problemas”, sostuvo que “cuando una realidad impone ajustes para los trabajadores, hay que demostrar con hechos desde arriba que estamos en el mismo barco. Lo contrario es perder autoridad moral”. Dirigiendo también sus dardos hacia el sindicato, afirmó –en alusión a la plataforma para el quinquenio difundida por Adeom– que “hablar de solidaridad sin poner nada que nos duela, resulta por lo menos poco serio”. Planteos como este de autorrebaja salarial, consideró, no se pueden formular en Uruguay “porque hacen cola para pegarte. Hay gerentes de Ancap que ganan siete u ocho mil dólares y están soldados como a la eléctrica. A partir de ciertos cargos, de capataz para arriba, estoy a favor de la movilidad”.

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