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Imperceptible

La falta de información, la presión de los padres, el miedo a quedarse “para vestir santos” fueron determinantes para que la marca de la tragedia fuera recibida con resignación, como parte del destino, como algo que no podría haber sido de otra manera.

No sé si había sucedido algo parecido antes. Creo que no; al menos no me lo contaron. Pero cuando sucedió, no era demasiado tarde todavía. La falta de información, la presión de los padres, el miedo a quedarse “para vestir santos” fueron determinantes para que la marca de la tragedia fuera recibida con resignación, como parte del destino, como algo que no podría haber sido de otra manera.

Fue durante una fiesta. Sonaban Palito Ortega, Los Iracundos, los Beatles, y las parejas se entreveraban en la pista. Antonio no había tenido muchas ganas de ir, pero María Luisa se lo había rogado. Le encantaba bailar, y ahora que tenía novio, si él no iba los padres no la dejarían. Entonces se decidió y la acompañó.

Algo debió activar una alarma dentro de él cuando la vio tan linda para la fiesta....

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