Efecto “Mano invisible”

Mientras las acusaciones llueven sobre el directorio del INAU, varias investigaciones internas echan luz sobre gestiones anteriores. Paralelamente, la existencia de una “mano invisible” detrás de las rebeliones ya dejó de ser un comentario en los pasillos para ser una denuncia pública.

Víctor Giorgi. Foto: Alejandro Arigón

En los pocos meses que lleva el nuevo gobierno ya hubo 13 motines en diferentes establecimientos de la Colonia Berro, y alrededor de 30 adolescentes lograron fugarse de allí en el correr del último mes. La crisis del sistema de reclusión para jóvenes en conflicto con la ley es real, pero se arrastra desde hace años, sin que nadie haya intentado antes plantear la aplicación de un modelo diferente. En este diagnóstico coincide la mayoría de los actores del sistema. Sin embargo, ahora parece haber una fuerte lucha de intereses entre quienes impulsan el cambio de modelo y quienes preferirían que todo quedara como está. Actualmente se procesa una serie de cambios en la Berro que incluye la reorganización de los distintos hogares según el perfil de los internos. “La reestructura tiene que ver con asignar a cada uno de los establecimientos de la Berro su lugar, un tipo de perfil, y para ello hay que hacer adecuaciones edilicias. Incluso transitoriamente se cerraría alguno de ellos para distribuir mejor los funcionarios”, explicó a BRECHA, el presidente del directorio del inau, Víctor Giorgi.

También se trabaja en el refuerzo de las actividades socioedu­cativas y en la articulación de las propuestas alternativas a la privación de libertad, de forma que se permita bajar el número de internados. Pero la principal preocupación para Giorgi tiene que ver con la seguridad. “Es un tema enorme que está pendiente. La colonia es un lugar muy inseguro, hay un número importante de fugas y creo que la reorganización ha generado un período de desconcierto que llevó a un aparente debilitamiento de la seguridad”, comentó. Entre los objetivos finales ya enunciados por las autoridades está el de separar las labores de educación y seguridad, profesionalizando ambas cosas. “Hasta ahora la mezcla lo que hizo fue sacrificar la educación en aras de una seguridad que demostró no funcionar”, consideró Giorgi.

Por decir fútbol

Una de las propuestas que se plantearon para solucionar este problema fue recurrir al servicio 222 de la Policía, pero Giorgi descartó esta posibilidad por “inviable” debido a su falta de capacitación para la tarea de custodiar a adolescentes infractores. “Además no pueden estar armados dentro de los establecimientos, por lo que tener presencia de uniformados desarmados en contacto con los jóvenes puede generar problemas, es absolutamente desaconsejable.” El proyecto que sí está en marcha tiene que ver con la instalación de una fuerte guardia perimetral para controlar el ingreso y egreso de la colonia. El inau está analizando con el Ministerio del Interior la forma de instrumentar este mecanismo de seguridad y la elaboración de los manuales de procedimiento.

MANO INVISIBLE. En los últimos días se han escuchado varias voces que hablan de la existencia de una “mano invisible” que genera las condiciones propicias para el comienzo de motines, para la tenencia de “cortes” entre los jóvenes internados o para facilitar fugas de la Colonia Berro. Por ejemplo, la ong Casa del Camino denunció ante la Comisión de Derechos Humanos de diputados que la alta cantidad de fugas es responsabilidad de los directores de los establecimientos, que ven sobrepasada la capacidad de los locales.

Pero el diputado nuevo­espa­cista Horacio Yanes, integrante de la comisión investigadora sobre los motines del 14 y 15 de junio de la Cámara de Representantes, fue más lejos. Dijo que la serie de alzamientos que tuvieron lugar en los últimos meses está lejos de tener una generación espontánea ya que desde que asumió el nuevo directorio “hubo algunas coincidencias que debemos atribuir a una mano invisible, porque no vemos la cara ni el cuerpo, pero sí la mano y los hechos que ésta genera”. Según el legislador resulta sorprendente el surgimiento de una rebelión en algún lugar de la Colonia Berro cada vez que las autoridades del inau comparecen ante el Parlamento o cuando se produce algún cambio significativo dentro de la institución.

“Cuando parece que las cosas se encaminan, como cuando se remueve un funcionario cuestionado, hay un motín. Cuando se consigue apoyo en el Parlamento para el ingreso de nuevos funcionarios se producen fugas que nadie conoce, pero cuando las autoridades se reúnen en el Parlamento para tratar el presupuesto no sólo hay un motín sino que trasciende públicamente que en los días anteriores hubo 25 fugas”, relató Yanes. “No podemos creer en las coincidencias, porque siempre ha ocurrido lo mismo en los últimos ocho o diez años”, recordó. Investigar estos asuntos es la intención de los representantes del gobierno en la investigadora, pero parece que no de la oposición. “Quienes vamos a la comisión tenemos objetivos aparentemente distintos. Además del interés de aclarar los hechos, puede haber algunos diputados interesados en saber qué hacía el senador Lorier, o la ministra Arismendi (el día del motín en la Berro). Nosotros creemos que tenemos que ir un poco más a fondo”, explicó Yanes. Según el diputado nuevoespacista, “estas cosas se tendrán que investigar, porque no hay un 14 y 15 de junio si no hubiera existido descontrol en los funcionarios que estaban en ese momento manejando la dirección del Interj”.

La dirigencia del sindicato asegura que este extremo nunca se ha probado y sostiene que las autoridades del inau deberían buscar las pruebas necesarias antes de realizar denuncias públicas. Pero este no es el único punto de enfrentamiento con la gestión encabezada por Víctor Giorgi. El gremio cuestiona la demora en el ingreso de 212 nuevos funcionarios para subsanar la falta de personal, carencia que según los sindicalistas es lo que propicia los motines y las fugas.

Sin embargo, Giorgi dijo que las 212 personas van a ingresar como funcionarios públicos, por lo que es necesario procesar los llamados, los concursos, la evaluación de méritos, los exámenes psicofísicos, “y todo eso lleva tiempo. Para que entren tenemos que saber cuáles son los primeros lugares en la lista y para eso tenemos que comparar con el total”. El próximo 15 de octubre será la prueba de conocimientos y se calcula que los primeros comenzarán a trabajar dentro de un mes (antes ingresarán becarios y pasantes egresados del Cenfores, el centro de capacitación del inau). Se calcula que al menos 150 de los nuevos funcionarios ocuparán cargos en Montevideo y habrá un contingente en cada uno de los cinco departamentos en los que hay vacantes. “Hay un diálogo con los directores y con el sindicato para establecer un mecanismo de distribución”, aclaró Giorgi.

 

INVESTIGACIONES. Mientras el diputado herrerista Pablo Abdala insiste públicamente con su pedido de renuncia de Giorgi por una “vocación viajera” que le impediría cumplir con sus obligaciones, en el inau se procesa una auditoría cuyo resultado cuestiona severamente el proceder de una compañera de sector de este legislador. Según pudo saber BRECHA, la investigación administrativa en curso encontró una desmesurada liquidación de viáticos por viajes al Interior y al exterior de la ex directora herrerista Estela López, quien ocupó un sillón en el directorio del ex Iname durante aproximadamente diez años. Por ejemplo, los investigadores encontraron que López cobró viáticos completos por salidas de Montevideo en días en que figura como participante de las sesiones del directorio (con intervenciones que constan en las actas), que percibió compensaciones por giras al interior del país en días en que su vehículo registra poco más de diez quilómetros recorridos o que habilitó el cobro de este beneficio para su chofer, cuando ella permanecía en la capital. Por el momento, los resultados de la auditoría sólo abarcan la “vocación viajera” de López desde 2003 en adelante.

Otras investigaciones internas, vinculadas a la conducta de varios funcionarios de la Colonia Berro, ya culminaron y están en curso los pedidos de destitución. Uno de ellos se encuentra ya en la órbita de la Oficina Nacional del Servicio Civil a la espera de su opinión (no vinculante) e involucra a tres trabajadores de la colonia que hace más de dos años participaron de una golpiza a un adolescente internado en el establecimiento ser de la Berro. Luego de la agresión el joven fue dejado en una celda, aislado y completamente desnudo. El manejo de este tipo de trámites de destitución ha generado roces en los últimos tiempos entre la onsc y el inau (e incluso en la propia interna de la institución, con la División Jurídica), debido a los diferentes criterios que se manejan en ambas reparticiones estatales sobre la sanción a los funcionarios públicos.

Pero en los últimos días se dio inicio a una nueva indagatoria, que tiene que ver con el inédito “rescate” a mano armada de un menor internado en la Berro mientras era trasladado a otra dependencia del inau. Si bien el joven ya fue capturado en Salto (estaba junto a uno de los adolescentes que logró fugar en el motín del 15 de junio), hay varios elementos que siguen siendo motivo de investigación. Entre ellos, la participación que tuvieron los dos funcionarios que ocupaban el vehículo de traslado, ya que uno de ellos es un “brazo gordo” (cuyo nombre figura en varias denuncias de mal trato) y el otro es el chofer que cobraba viáticos desmesurados a nombre de la ex directora herrerista Estela López.

Por decir fútbol

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