Cada diciembre de los últimos años, recuerdo cuando Jeremy Corbyn, entonces líder del Partido Laborista en la oposición en mi país de adopción, Reino Unido, citó un discurso de año nuevo que me sonaba familiar. «Este año será más difícil que el pasado», dijo. Las palabras de Corbyn me resultaron familiares porque citaba a Enver Hoxha, el infame líder comunista de mi país natal, Albania, quien añadió: «Por otro lado, será más fácil que el año que viene». El comentario causó revuelo, ya que algunos lo interpretaron como una prueba de que el Partido Laborista se había convertido en una secta marxista, mientras que otros criticaron su insensibilidad ante los traumas que dejó abiertos el pasado comunista de Albania. Bajo el «tío Enver», la Albania de gran parte de mi infancia era uno de los lug...
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