Las etiquetas son terribles: por lo que subrayan y por lo que dejan afuera. Ubicar bajo el rótulo de autor de ciencia ficción a un escritor como Ray Bradbury le facilita las cosas a muchos editores, antologistas, articulistas y libreros, pero encapsula la complejidad de su arte en un compartimento estanco. Hay ciencia ficción en la literatura de Bradbury, desde luego, como también la hay en las obras de J. G. Ballard, Fredric Brown y Thomas L. Disch, pero la ampliación del territorio observado en cada caso permite contemplar la complejidad y la diversidad de esos paisajes únicos, reacios a cualquier reduccionismo etiquetador. Nacido en Waukegan, Illinois, el 22 de agosto de 1920, el niño Ray creció escuchando historias de su lejana pariente Mary Bradbury (1615-1700), condena...
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