De Jürgen Habermas puede decirse que exhibió una de las características más sobresalientes que un filósofo pueda exhibir: la capacidad de captar el espíritu de su época, de ponerlo en discurso y, al mismo tiempo, de ayudar a moldearlo. Habermas fue el mayor filósofo de la socialdemocracia europea del último medio siglo: expresó en su obra la conciliación entre el capital y el trabajo de la época de posguerra (la gran tarea histórica que se asignó la socialdemocracia después de 1945), dio forma, potenció y proyectó ese espíritu de conciliación al ofrecer fundamentos para la democracia deliberativa y el Estado social y del bienestar, y para sustentar una concepción universalista de los derechos humanos en un mundo en el que las viejas lealtades particulares (nacionales, étnico-lingüísticas, ...
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