En la novela El mundo es un pañuelo, de David Lodge, un equívoco hace célebre a un académico: su estudio de la influencia de Shakespeare en T. S. Eliot se lee como la influencia de Eliot sobre Shakespeare. En el prólogo de su libro, Sandino Núñez dice que su experiencia docente lo ha llevado a notar que, en efecto, esa clase de influencia inversa suele darse. Se trata, simplemente, del efecto que una lectura produce sobre otras lecturas: «[No] podemos entender a Hegel sin Marx», dice Núñez. Para reafirmarlo cita generosamente a un alumno, perfecta figura de la relación inversa. La referencia de Núñez a la frase sobre el aire y lo sólido, llevada y traída entre lenguas, juega con el proceso de transformación y enriquecimiento del sentido de los textos que cita y analiza, relee y parafrasea ...
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