Quince minutos es el tiempo que se habilitó a este cronista para hacer la entrevista por Zoom. Y, aunque no es cuestión de conformarse –con los cineastas de esta talla los agentes de prensa no suelen otorgar más de cinco–, lo cierto es que Carla Simón (Barcelona, 1986) hizo que esos 15 minutos resultaran eficaces. Con apenas tres largometrajes, Simón se ha convertido en una de las voces más reconocibles del cine europeo contemporáneo: las suyas son películas que, lejos de las grandes gestas dramáticas, apuntan a la vibración natural del momento cotidiano. A la vez, sus películas comparten un gran peso autobiográfico: nacida en 1986, perdió a sus padres a causa del sida cuando ella andaba por los 6 años, y fue criada por sus tíos en La Garrocha, una pequeña región rural catalana. La orfanda...
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