La bienal de Venecia, la más antigua y prestigiosa, la que desde su primera edición en 1895 mira todo el planeta como indicio del estado del mundo del arte, su pasado y su futuro, puede leerse también como un espacio que excede ese mundo, sus reglas y convenciones, sus rupturas y provocaciones. Es el evento artístico internacional más esperado, más comentado y, últimamente, más discutido y criticado. Pero puede verse también como un escenario –a la vez refinado y multitudinario– de la historia del mundo desde que esta existe: su historia es la del siglo XX con sus dos guerras mundiales, sus crisis y sus tensiones actuales. Venecia entera vive del turismo y las bienales son un motor importantísimo: cada dos años, la de arte (que dura más de seis meses) alterna con la de arquitectura y,...
Artículo para suscriptores
Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social
Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.
¿Ya sos suscriptor? Logueate


