De aquí y de allá – Brecha digital

De aquí y de allá

Figuras provenientes de la realidad y de la ficción se dan cita en tres estrenos cercanos de muy diferentes características: “Los inmortales”, “¿Quién es?” y “Noche de reyes”.

Figuras provenientes de la realidad y de la ficción se dan cita en tres estrenos cercanos de muy diferentes características.

Los inmortales. El encuentro Batlle-Saravia, de Hugo Burel, dirigida por Álvaro Ahunchain, propone la reunión de dos grandes personalidades –tan opuestas como progresistas– de la historia nacional, una reunión que, aunque nunca tuvo lugar, da pie a un contrapunto de ideas y posiciones por cierto decisivas en el desarrollo del país, a partir de los primeros años del siglo pasado. El material proviene del libro –merecedor del premio Bartolomé Hidalgo de 2004– escrito por el propio Burel, quien ahora lo adapta para el escenario. El interés informativo, analítico y expositivo de aquel trabajo de investigación, sin embargo, no se trasmite al lenguaje teatral, una modalidad expresiva que exige personajes de carne y hueso sumidos en conflictos que los enfrenten con credibilidad, un camino que en la dramaturgia desemboca indefectiblemente en una humanidad ausente en esta obra. Las frases que se pronuncian aquí ni siquiera abren camino a un juego de monólogos a lo largo de los cuales estos hombres pudiesen expresarse con los debidos matices. La puesta de Ahunchain no consigue tampoco disimular las carencias anotadas de un espectáculo en el cual a Ricardo Couto, como Batlle y Ordóñez, y a Gustavo Saffores, como Aparicio, más allá de sus innegables recursos, no se les logra suministrar una línea dramática en que apoyarse. (Alianza, sala China Zorrilla.)

¿Quién es?, de Philippe Soffie, con dirección de Jimmy Castilhos y Virginia Ramos, desarrolla una sucesión de situaciones al parecer independientes, pero con el común denominador de confusiones y equívocos que provocan el humor. Si bien no todas esas situaciones culminan con la debida contundencia a lo largo de una puesta que debería haber optado por una continuidad llamada a fortalecer un cierto hilo argumental que asociara el comienzo con el final, la simpatía y la desenvoltura del elenco que integran los directores junto a los “reaparecidos” Horacio Rubino y Gabriela Lopetegui empujan al espectador a reír o sonreír casi todo el tiempo, habida cuenta de las referencias a la actualidad que el cuarteto saca a colación en su recorrido. El equipo, en definitiva, funciona como tal y la platea encuentra el pasatiempo que le prometieron. (Teatro del Centro.)

Noche de reyes (Twelfth Night), de William Shakespeare, dirigida por Susana Anselmi, se trata de un espectáculo en idioma inglés a cargo del laborioso grupo The Company, pero conviene resaltar que además de un claro y breve resumen del argumento en el programa, incluye subtítulos en español que lo hacen comprensible para todo público. Efectuada tal salvedad, cabe agregar que no hay que perdérselo, no sólo por tratarse de una de las comedias de caracteres y confusiones más encantadoras del gran bardo, sino porque la presente versión, conducida con mano conocedora y espíritu festivo por Anselmi, sabe hacerle los honores como corresponde. Desde los 11 actores que encarnan los deliciosos personajes –vale la pena apreciar los matices con que Mariana Baquet dibuja a su Viola, la composición de Malvolio a cargo de José Luis Morales, la ductilidad de Juan Luis Granato, el joven que acompañaba a Pepe Vázquez en Almacenados, como el comedido Feste, y la gracia de Damián Barrera, como un Antonio que siempre trata y no siempre puede responder como se espera– hasta el ritmo sin pausas de una puesta en escena plena de sorpresivas entradas y salidas. Por ahí se cuelan, además, las canciones y los inspirados acordes evocativos concebidos por Fernando Ulivi, que culminan en el contagioso baile final que la coreógrafa Virginia Ramos –la misma que viste y calza en ¿Quién es?– despliega para el alegre elenco en pleno. (Teatro del Anglo, sala Millington Drake.)

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