Un asesinato simbólico de la realidad - Semanario Brecha
Cultura Suscriptores

Un asesinato simbólico de la realidad

Es motociclista, tiene 60 años, vive en Villa Soriano y no para de trabajar desde la adolescencia. Con su primera novela ganó el primer premio de literatura del MEC. De su llamativa figura de autor y de una literatura de los márgenes que expone en clave realista su solidaridad con los pobres habla esta nota.

Juan Estévez, Premio Nacional de Literatura. Ilustración: HUM.

Cada vez más la figura del autor literario ocupa un lugar en el espacio público, inseparable del mundo de la imagen, del espectáculo y de las operaciones del mercado editorial. Tengo la impresión de que el arribo de Juan Estévez al escenario cultural uruguayo se ha visto afectado por la novelería que suscita su figura. Como si un motociclista barbado y canoso no mereciera, además de entrevistas, lecturas de su obra.1 ¿Predispone a los lectores de Entusiasmo sublime la llamativa construcción social de un autor sexagenario que luce remera pintada y chaleco de cuero con apliques? ¿Es esta construcción fiel a su biografía? Todo indica que sí, que ni él ni los medios inventaron nada, ya que su historia de vida habla de una infancia pobre en Mercedes y de sus trabajos en las quintas y en la cons...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

1996 Suscriptores
El cierre de colegios y la respuesta oficial

El ansiolítico

1996 Suscriptores
Obras en la embajada de Estados Unidos

La ocupación

1996 Suscriptores
La discusión por el interior y las precandidaturas del Frente Amplio

Primera zancadilla

1996 Suscriptores
La fiscalía desestimó la denuncia penal del gobierno por la construcción del Antel Arena

No hubo delitos

1996 Suscriptores
Dudas y expectativas sobre el anuncio de una nueva –y privada– aerolínea de bandera

Enramada