Bajo sospecha

Luego de 13 años sin sacar un disco, el músico británico Gordon Matthew Thomas Sumner, más conocido como Sting, editará en noviembre su 57th & 9th. Aunque no puede oírse aún, el músico señaló que buena parte del flamante lanzamiento trata sobre la inmigración, especialmente su tema “Inshallah”, en el cual denuncia el drama de los refugiados, intentando colocarse en los zapatos de un inmigrante que huye de un peligro para encontrarse con otro. “Pienso que, si hay una solución, tiene que estar arraigada a la empatía, por ejemplo para lo que pasa con las víctimas de la guerra en Siria en este momento, las víctimas de la pobreza en África, y quizá en el futuro con las víctimas del calentamiento global”, señalaba a Afp, refiriéndose a la crisis de los refugiados.

Para sorpresa de muchos, las últimas noticias sobre el comprometido cantante británico lo vinculan con esa temática, pero desde una perspectiva totalmente opuesta. The Telegraph informa que la policía italiana está investigando a una red mafiosa de inmigrantes, y particularmente lo que sucede en una bodega vinícola cercana a la ciudad de Florencia, llamada Il Palagio. Según fuentes policiales, en la finca se explotaba a entre treinta y cuarenta inmigrantes ilegales –en su mayoría provenientes de África y cuyas solicitudes de asilo todavía no habían sido procesadas– que trabajaban en condiciones de casi esclavitud, cobrando menos de cuatro euros la hora, en jornadas de 15 horas diarias. Los trabajadores no contaban con la vestimenta adecuada y calzaban sandalias durante las heladas jornadas de invierno. Se estudia incluso el caso de un muchacho que, trabajando, se rajó la garganta con un gancho y que fue obligado a decir en el hospital que había tenido un accidente doméstico. El detalle es que Il Palagio es propiedad de Sting desde hace 16 años. Se trata de un palacio del siglo XVI con 350 hectáreas de terreno, donde el cantante pasa algunas temporadas junto a su pareja, la actriz Trude Styler.

En febrero de este año la bodega del británico entró en la lista de la revista especializada Wine Spectator, ocupando un lugar entre las 100 mejores de la península itálica. Uno de sus vinos más destacados es el tinto Sister Moon, en referencia a una canción del disco Nothing Like the Sun. El músico había dicho al diario británico MailOnline que cree que parte de su éxito reside en que él suele cantarles a sus vinos: “Yo canto en la bodega, me gusta pensar que eso aporta algo al vino”.

La investigación encontró que cientos de inmigrantes solicitantes de asilo y necesitados de un salario habían sido reclutados ilegalmente entre 2011 y 2016 para el trabajo en las viñas de la zona. Luego de meses de pesquisas, la fiscalía de Prato (Toscana) dispuso medidas cautelares contra 11 de los principales sospechosos, acusados de crear una asociación delictiva dedicada a reclutar indocumentados, cometer delitos de estafa, emisión de facturas falsas, fraude y de obstaculizar la investigación. Pero también llegó a la conclusión de que, si bien muchos bodegueros de la zona lo sabían, y fueron cómplices en la trata, Sting lo ignoraba. Los abogados del músico señalaron que los terrenos propiedad de Sting eran alquilados a la sociedad Coli Agricoli Montostoli Srl, la cual se ocupaba del trabajo en las viñas y que sería en fin la responsable.

“Espero sinceramente que la ley italiana siga su curso y lleve el asunto a los tribunales”, dijo el artista, señalando su pena porque la empresa “pudiera haber estado involucrada en prácticas laborales cuestionables”.

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