Bandera negra en Europa central - Brecha digital

Bandera negra en Europa central

Contra lo pronosticado por las encuestas, por primera vez en la historia del país la ultraderecha se impuso en la primera vuelta de unas elecciones y parte como favorita para acceder a la presidencia de Austria en la segunda vuelta, el domingo 22 de mayo. Otra novedad: el próximo presidente no será democristiano ni socialdemócrata.

En la primera vuelta, el domingo pasado, el ultraderechista Norbert Hofer, líder del Partido de la Libertad (Fpo), obtuvo el 36,5 por ciento de los votos, contra el 21,3 del ecologista Alexander van der Bellen. La extrema derecha ganó en todos los Lander (estados) del país, salvo en Viena, donde se impuso el candidato verde. Los sondeos habían pronosticado una victoria de Van der Bellen en la primera vuelta. Se equivocaron feo. Democristianos y socialdemócratas, que habitualmente reunían 80 por ciento de los votos entre los dos, se han reducido a apenas más del 20 (11,2 por ciento y 10,9 respectivamente).

Aunque en Austria el presidente tiene poderes limitados (puede disolver el parlamento y ejerce como comandante en jefe del Ejército, por ejemplo), el resultado del domingo revela el ascenso vertiginoso de una extrema derecha más dura aun que la francesa dirigida por el clan Le Pen. El Fpo se colocó como primera fuerza entre todas las categorías (edad, sexo, clase social, actividad), según un análisis publicado en el diario Die Presse. La llamada “crisis de los refugiados” ha sido el catalizador del voto en favor del Fpo, y demostró, según los Verdes, que el endurecimiento de las políticas hacia los inmigrantes de parte de los gobiernos, en vez de contener a la extrema derecha, la alienta. “En toda Europa gobiernos más o menos liberales o supuestamente socialistas han banalizado un discurso antiinmigrantes con el fin, de acuerdo a lo que ellos mismos dicen, de dejar sin espacio a la ultraderecha. Ha pasado lo contrario: legitimaron ese discurso, que en vez de permanecer como marginal adquirió carta de ciudadanía y se expandió a través de los partidos que mejor lo representan”, dijo un dirigente de ese partido, que pretende reunir para la segunda vuelta a todo el espectro de izquierda, progresista e incluso democrático-liberal del país. La presión constante del Fpo en el parlamento logró que la política hacia los refugiados del gobierno de “gran coalición” entre socialdemócratas y conservadores se fuera endureciendo: pasó de ser de las más “liberales” de la UE a una de las más duras.

Para el 19 de mayo está convocada una “gran manifestación antifascista” en la Helderplatz de Viena, lugar donde uno de los austríacos más famosos, Adolf Hitler, proclamó la Anschluss, la anexión del país por Alemania. Norbert Hofer, el candidato presidencial del Fpo, es miembro de honor de la fraternidad estudiantil Marko-Germania zu Pinkafeld, que proclama la existencia de una “unidad cultural alemana” y rechaza la existencia de Austria como nación independiente, según recuerda el sitio Mozaik. Si Hofer gana el 22 de mayo, seguramente disolverá el parlamento para poder nombrar a uno de los suyos como jefe de un gobierno que constituiría una dupla fascistoide en el corazón de Europa central, junto al húngaro de Víktor Orban.

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