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Carlitos da pena

La polémica partida del futbolista tricolor Carlos de Pena hacia el Middlesbrough, de la segunda división del fútbol inglés, reabrió el debate al que apelamos cada vez que un contratista negocia a un jugador en el exterior a espaldas o por el costado de los intereses del club que lo vio nacer.

Carlos de Pena. Foto: Facebook

La situación, tras varias idas y vueltas, parece clara: Casal y el jugador querían concretar la negociación mientras que Nacional, por la razón que fuere –poca plata, mala vidriera, necesidad de contar con el jugador para que el equipo no pierda posibilidades deportivas en un semestre que se cerrará con elecciones–, no quería. Como sucede generalmente cuando se llega a una situación semejante, triunfó el interés del jugador, que con permiso o no viajó a Inglaterra y aseguró su contrato por tres años con el pequeño club inglés que nunca ganó la Liga Inglesa (pese a que se declaró profesional en 1899), y que tiene a la Capital One Cup (algo así como la Copa Bimbo británica) de 2004 como su máximo logro.

Turco inteligencia. Si nos basamos en los antecedentes, el inglés no parece ser el fút...

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