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Cómo estamos hoy

Aunque con pocas novedades, el informe recopila “buenas noticias” y “malas noticias” del estado de nuestra educación. Las buenas: más recursos, mejores salarios, más docentes titulados, más cobertura de educación inicial y el gran potencial del clima de aula para mejorar los aprendizajes. Las malas: no se ha logrado que el estudiante permanezca y desarrolle las competencias básicas esperadas para su edad, que transite sin rezago y egrese a la edad prevista.

Liceo de Colonia / Foto: Artgas Pessio

Según la ley general de educación de 2008, que creó el Instituto Nacional de Evaluación Educativa  (Ineed), esta oficina está obligada a presentar cada dos años un informe sobre el estado de la educación en Uruguay, y el pasado martes cumplió en mostrar el correspondiente a 2015 y 2016.1

Mientras el primer informe presentado hace dos años mostraba aspectos como el desgaste y el malestar en la profesión docente, y el aburrimiento de los estudiantes como algunas de las principales causas de abandono (más que las dificultades familiares o económicas),2 este año el documento se organizó sobre cuatro grandes dimensiones: el acceso, avance y egreso de los estudiantes en la educación obligatoria, los logros de aprendizaje de los chiquilines, la formación y condiciones de trabajo de los docente...

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