Conversar confiando en convencer

El referéndum fueron los fines de semana en los
autos de los amigos manejando en pleno entusiasmo de Montevideo a Melo. Fueron
los quilómetros y quilómetros de campo, vacas, campo, vacas, campo… y al fin un
pueblo, y entonces la gente ofreciendo sus casas, el mate, los asados, las
charlas; esas ganas de conversar confiando en convencer porque, al fin y al
cabo, éramos el mismo país que había votado el No a los militares, pocos años
antes.

Fue el
viaje a Moscú de 22 uruguayas de distintas organizaciones y tiendas políticas,
en junio de 1987, para participar del Foro Mundial de Mujeres que inauguraba
Gorbachov en los últimos años de la Unión Soviética. Fue Matilde Rodríguez
hablando por todas, explicándoles a las otras 2.500 participantes por qué, en
ese país que nadie conocía, queríamos...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados