Corre sangre

Catedrático denunciado por el CASMU ante el Colegio Médico.

Almacenamiento de sangre en el Hemocentro de Maldonado / Foto: Juan Milans

Rara vez se vio en el Consejo de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República una guerra interna como la que desata, desde hace meses, la reelección del catedrático de Hemoterapia y Medicina Transfusional, Ismael Rodríguez Grecco. Mientras los consejeros debaten, el Casmu denunció al hemoterapeuta ante el Colegio Médico y pretende expulsarlo como médico capitalizador.

Ismael Rodríguez Grecco es el único profesor grado 5 de la Cátedra de Hemoterapia y Medicina Transfusional y, como tal, dirige el departamento de Hemoterapia del hospital universitario, además de representar a la academia en ámbitos de asesoría estatal. Su reelección se discute desde marzo en el Consejo de la Facultad de Medicina, en medio de un enfrentamiento interno pocas veces visto en otras cátedras, indicaron a Brecha fuentes de ese órgano de conducción. El caso ha implicado numerosas sesiones, que se postergan de semana en semana, sin que los consejeros se pongan de acuerdo sobre su reelección.

Es que se trata de un catedrático polémico y llamativamente poderoso. Desde hace tres años, Rodríguez Grecco está en la palestra por cuestionables conductas como funcionario de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (Asse) y jefe de los servicios de sangre de dos prestadores privados. Funcionario presupuestado de Asse, coordinó la red de servicios públicos y privados de sangre hasta que, acusado de boicotear la actividad del Hemocentro de Maldonado, en 2017 le suprimieron el cargo;1 de allí pasó a asesorar a la Comisión Nacional de Sangre, al tiempo que dirigía los centros de hemoterapia y medicina transfusional del Casmu y Casa de Galicia. Cumplió sus tareas con relativo bajo perfil hasta que, en el marco de auditorías sobre diversos servicios, una investigación externa reveló irregularidades de gestión, que derivaron en su despido por “notoria mala conducta” en el Casmu2 y la separación del cargo en Casa de Galicia el año pasado.

La divulgación pública de esas situaciones activó la alerta entre algunos consejeros de la Facultad de Medicina. No sólo porque la investigación del Casmu se vincula con el departamento que Rodríguez Grecco dirige en el Hospital de Clínicas, sino también porque en esa época empezaron a llegar a la Facultad de Medicina planteos y denuncias de sociedades médicas y gremiales técnicas que ponían en cuestión la función del catedrático.3

El Acuerdo de Comportamiento Profesional, aprobado por la Facultad de Medicina en 2017, exhorta a evitar conductas que puedan ser consideradas “ofensivas o perjudiciales para el ambiente de enseñanza-aprendizaje, trabajo o para el cuidado del paciente”. Entre otros puntos, marca que la actuación, tanto en la institución como fuera de ella, debe ser “transparente, centrada en la atención al paciente y su familia, y preservando el objetivo esencial de enseñanza-aprendizaje. Evitar conflictos de interés y declararlos oportunamente. Actuar de buena fe y con motivos razonables al informar incumplimientos del acuerdo de comportamiento donde corresponda”.

Teniendo en cuenta estos preceptos y la polémica situación de Rodríguez Grecco, en setiembre de 2019, a instancias del profesor Juan Riva, el Consejo resolvió investigar la actuación del catedrático en diferentes ámbitos, pero,según confirmó Brecha,4 esa investigación nunca se concretó.

ATÍPICO. Los meses pasaron hasta que, en marzo, Rodríguez Grecco se postuló a su reelección. Normalmente, el aspirante entrega a la Comisión de Estructura Docente un reporte sobre su producción científica, actividades académicas y aspectos administrativos del sector que dirige. La comisión elabora un informe para el Consejo, señalando fortalezas y debilidades en función de los requisitos que debe cumplir un grado 5. Sobre este informe, los 12 consejeros (el decano, cinco docentes, tres egresados y tres estudiantes) resuelven si votan o no la reelección. Si la votan, puede ser por un período completo (cuatro años) o por tiempo acotado, de uno a tres años. La votación acotada está prevista para los casos en que no hay total conformidad con el informe, a fin de que el profesor ajuste su plan de trabajo y tenga un seguimiento del Observatorio de Comportamientos Profesionales de la Facultad, antes de evaluar si se extiende la reelección por el resto del período o no. Cuando no se vota la reelección y se trata de una cátedra única –como en Hemoterapia y Medicina Transfusional–, se llama a concurso y se designa al mayor de los profesores grado 4 como encargado mientras dura el proceso de selección.

Pero en el caso de Rodríguez Grecco el proceso desató un enfrentamiento interno de proporciones inéditas. El informe de la Comisión de Estructura Docente, que se basó en aspectos técnicos del desempeño del catedrático en la institución, concluyó que el médico está en condiciones de ser reelecto por un período completo. Sin embargo, varios consejeros reclamaron investigar si su cuestionada actuación en el ámbito privado repercutió, de algún modo, en el hospital universitario. Entonces se creó una subcomisión –integrada por un representante de cada orden– que, el miércoles pasado, al cabo de semanas de investigación, presentó un informe verbal al Consejo. Tampoco sirvió para calmar los ánimos. Algunos advirtieron que el trabajo no contemplaba los aspectos externos reclamados en anteriores sesiones y que, además, el reporte debía llegar por escrito a cada consejero.

LA SOMBRA DEL CASMU. Asistentes al encuentro señalaron a Brecha que el consejero del orden de egresados Yamandú Bermúdez (otrora director del Hospital de Ojos) remarcó que, además de referente de la especialidad en la Facultad, un catedrático grado 5 es la máxima expresión académica y “debe ser inmaculado”. Por esto, Bermúdez pidió una nueva prórroga para que se adjunte la auditoría de la mutualista al informe de la subcomisión antes de definir una votación que se presenta reñida.

No obstante, hay otros elementos que los consejeros podrían contemplar antes de expedirse el próximo miércoles. Rodríguez Grecco afronta una denuncia del Casmu ante el Colegio Médico del Uruguay, derivada del citado sumario por su gestión en el centro de sangre de la institución. “Se trata de una denuncia ética, por maltrato al personal y uso inadecuado o poco claro de la sangre durante su gestión”, amplió a Brecha el presidente de la mutualista, Raúl Rodríguez. Los directivos del Casmu tendrán su primera audiencia, por esta denuncia, en julio próximo.

Por otra parte, el hemoterapeuta atraviesa un proceso del Consejo Directivo del Casmu, que pretende desafectarlo como médico capitalizador de la institución (se prevé que este viernes presente sus descargos) y sigue expuesto a una demanda penal y otra civil a raíz de las irregularidades de gestión detectadas. El presidente de la mutualista explicó a Brecha que no han podido determinar, fehacientemente, a cuánto ascienden las pérdidas económicas ocasionadas a la institución. También explicó que la definición sobre las acciones judiciales se dilató, primero, por el cambio de directiva y, luego, por la feria judicial y por la emergencia sanitaria del covid-19.

Fuentes del consejo señalaron a este semanario que, por el momento, hay cinco integrantes a favor de la reelección de Rodríguez Grecco y seis en contra. Si el panorama no cambia en los próximos días podría resultar determinante la postura del decano Martínez, quien todavía no se expidió y cuyo voto vale doble. El miércoles se verá.

1.   “In fraganti”, Brecha, 9-VI-17

2.   “Sangría”, Brecha, 20-IX-19

3.   “En familia”, Brecha, 20-XII-19

4.    “Rodeado”, Brecha, 11-X-19

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