Cuestión de Estado – Brecha digital
Destacados Suscriptores

Cuestión de Estado

Las placas tectónicas de la política española están sufriendo agudos desplazamientos con el crecimiento del independentismo catalán. Que llegue a producirse un terremoto depende en gran medida de la actitud de los gobiernos de Madrid, hoy prisioneros de un radical rechazo centralista hacia todo lo que suene a cambios de fondo.

Foto: Josep Lago (AFP)

“La independencia llegará tarde o temprano”, dijo Pep Guardiola, ex director técnico del Barcelona y actual del Bayern Munich. Con la distancia y la claridad que le da el no formar parte de la elite política, aunque cerró las listas de Junts pel Sí (Juntos por el Sí), el catalán sentencia que la independencia “es una cosa complicada y difícil, que parece que va para largo”.

Su posición, como la de la inmensa mayoría de los seres humanos, está dictada por el sentido común más que por los cálculos de interés, a menudo justificados como razón política. “Esta es la oportunidad que tenemos de hacer un nuevo país, partiendo de cero, más justo.” A renglón seguido disparó: “La voluntad de un pueblo no la puede parar nadie” (El Confidencial, 28-VIII-15).

La noche del 27 de setiembre, cuando s...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 1923 Suscriptores
Con el historiador italiano Mimmo Franzinelli

La definitiva normalización del fascismo

Edición 1923 Suscriptores
Con Sônia Guajajara, candidata indígena a diputada federal por San Pablo

«No queremos más un Brasil sin nosotros»

Edición 1923 Suscriptores
Elecciones brasileñas

El enigma del después

Cultura Suscriptores
Nuevo biopic sobre Marilyn Monroe en Netflix

Estado de misterio

Cultura Suscriptores
Un juego de rol feminista ha llegado a Uruguay

¿Dónde estás, Alice?