En 1997, Wilson Brun se agarró a tiros con otra persona. Estaba preso en Santiago Vázquez por rapiña y se encontraba en una salida transitoria. «Me iba a fugar, no iba a volver a la cárcel», le contó a Brecha. Volvió a su casa y, en el momento en el que se daba un saque de cocaína, su esposa abrió la puerta, sacudió la cabeza y se fue. «Dije: “Bueno, no puedo vivir más así”. Ya estaba queriendo cambiar, ya no quería vivir la vida que estaba llevando», recordó. «Al final no me fugué, me fui para la cárcel. Cuando al otro día salgo, fui a buscar a otro pibe que conocía, que estaba yendo a la iglesia y eso…» Según recuerda, le dijo: «Yo estoy podrido de esto, quiero empezar a ayudar a los pibes, y me dice: “¿Por qué no vas a la iglesia?”». Desde allí, pasó a «robar para Cristo» y a «drogarse ...
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