Amediados de esta semana, un repartidor de Pedidos Ya, inmigrante, fue asesinado en plena calle. El motivo: una típica discusión de las calles montevideanas. Pocos episodios pueden concentrar de manera tan patente las capas superpuestas de violencia que signan la cotidianidad de la sociedad uruguaya: allí están la precariedad laboral, la siniestralidad vial, el malhumor en el tránsito, quizás el machismo, quizás la xenofobia. El hecho quedó filmado y el agresor fue rápidamente capturado. Su destino será la cárcel, donde se sumará a los más de 16 mil presos que hoy integran el sistema penitenciario. El homicidio es la forma extrema de un fenómeno más amplio que abarca múltiples dimensiones y modalidades delictivas y prácticas violentas. Por eso, abordar un problema tan complejo como el de l...
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