Di Yorio da en la tecla

Horacio di Yorio, frecuente acompañante de grandes cantantes, ante la ocasión de editar su propia música, no opta por un muestreo interminable de virtuosismos instrumentales para deslumbrar a sus colegas, sino que persigue –y alcanza– un producto de fácil acceso para un público amplio y no especializado.

Del mismo modo en que hay críticos que escriben para otros críticos y no para la gente, hay músicos que tocan para otros músicos y no para el público.

No es el caso de Horacio di Yorio, frecuente acompañante de grandes cantantes, quien, ante la ocasión de editar su propia música, no opta por un muestreo interminable de virtuosismos instrumentales para deslumbrar a sus colegas, sino que persigue –y alcanza– un producto de fácil acceso para un público amplio y no especializado.

Alta definición es un disco más que disfrutable, en el que la música instrumental se vuelve una grata compañía, partiendo del buen gusto en la composición y arreglos, y con una controlada y mesurada eficacia en los bien dosificados solos instrumentales.

Horacio di Yorio, formado en el Conservatorio Falleri-Balzo y en la Escuela Universitaria de Música, es pianista profesional, autor y arreglador desde los 17 años, y a lo largo de su ya amplia carrera ha sido acompañante de artistas como Ruben Rada, Ana Prada, Mónica Navarro, Sara Sabah, Carmen Pi, el grupo vocal La Otra y la banda La Calenda Beat.

Ha participado en cerca de 20 discos, incluyendo los propios como La vuelta olímpica de 2002 y el recién editado Alta definición.

En este disco, la propuesta manifestada por Di Yorio en diversas entrevistas es ir de Michael Jackson al candombe y del tango al milongón.

Y realmente es así.

Para ello ha convocado a un destacado plantel de músicos entre los que se destacan Gerardo Alonso en bajo, Vittorio Bachetta y Martín Ibarburu en batería, Gustavo Villalba en saxos, Oscar Pereira en trompeta, Artigas Leal en trombón, Eduardo Mauris en guitarra y Pedro Alemany en guitarras eléctricas.

En el marco de arreglos muy bien ejecutados, en general Di Yorio lleva la voz cantante desde su piano, tocado con impecable buen gusto y delicado fraseo, al que sólo cabe señalarle que sus solos son un poco predecibles.

Los demás instrumentistas aportan lo suyo con excelente nivel.

Las composiciones son, al igual que el piano de Horacio, de excelente gusto, pero también con cierto grado de predictibilidad.

Hay mucho candombe, algo de tango, una preciosa milonga y un tema basado en el samba brasileño.

Se destacan, entre los numerosos candombes, “El power”, con buen arreglo de bronces y uno de los mejores momentos de Di Yorio en el teclado, “El bailongo de Jaison Miguel”, “Desfilando” y el “Milongón de la mama vieja”.

Es particularmente deliciosa –y bailable– la milonga “Van a sentir (hablar de mí)”. También el tema en tiempo de samba “Tuve tanto”, con un excelente trabajo de saxo soprano.

Renglón aparte merece la lectura en candombe del tema de Michael Jackson “Don’t Stop ’til You Get Enough”, que sorprende gratamente y que tiene un gran trabajo vocal de apoyo.

Horacio di Yorio muestra una clara influencia del gran Hugo Fattoruso y del Trío Opa, y de algún modo también del jazz tipo Pat Metheny en discos como Letter from Home, en el cual a los solos instrumentales se agregaban frases cantadas que oficiaban como un instrumento más.

Se recomienda ampliamente este disco que define a Di Yorio como un músico altamente competente y que siempre produce calidad.

Alta definición. Horacio di Yorio, Perro Andaluz, 2015.

 

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