Diario de una desterrada - Semanario Brecha
Edición 1507 Suscriptores

Diario de una desterrada

Soy hija de mi propio exilio. Nací en México pero vivo en Uruguay. Desde el sentido de pertenencia a esta tierra suavemente ondulada, desde allí, reivindico mi “uruguayez”. A continuación, el testimonio de una “urumex”.

Día I. Se acerca el día de la fiesta de la independencia. Francamente no se qué es lo que hay que festejar. Menos convocada me siento cuando escucho alusiones a una patria esencializada. El lugar común es representarla como mujer: la madre abnegada que sostiene una nación que se derrumba. Pienso en Velarde y propongo un nuevo párrafo a su célebre y melosa poesía: “Suave patria, en setiembre te visten de gala, aunque tus poros estén cerrados después de tantos siglos de injusticia, de tanto desasosiego.
Tus miembros están necrosados, moribunda, maltrecha, te arrastran por los suelos”.

Día II. Este año no fui invitada al banquete.
Después de los fuegos artificiales y el ardid patriotero todo acaba.
Cierro los ojos y recorro esa tierra hermosa. El cuerno de la abundancia, le dicen. Yo ve...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2004 Suscriptores
Las inversiones de las empresas públicas en el actual período de gobierno

Se enfrían

Edición 2004 Suscriptores
Mario Bergara renunció a la pretensión de ser el presidenciable del FA

La fuerza de los dos polos

Edición 2004 Suscriptores
El MI no le respondió al Senado sobre la actuación de Capretti en el caso Astesiano

Si pasa, pasa

Edición 2004 Suscriptores
Uruguay batió un récord en la importación del principio activo de la Ritalina en 2023

Quédese quieto

Edición 2004 Suscriptores
Con Karina Batthyány, sobre el Sistema Nacional de Cuidados

«No solo no se avanzó, se retrocedió»