El cuento del buen papa – Brecha digital
Edición 1426 Suscriptores

El cuento del buen papa

La Argentina se empapó. Mojada está, húmeda de gusto por su papa. Hace días y días que nadie habla de otra cosa o, si alguno sí, lo relaciona: papa y los diputados, fútbol y papado, papas y dólar blú y más papas, sus tetas operadas y el celibato de los papas. La Argentina rebosa de gozo, se extasía ante la prueba de su éxito: seguimos produciendo íconos, caras para la camiseta universal. Habemus papam era una voz extraña, y en una semana se ha convertido en un justo lema de la argentinidad: tenemos papa –nosotros, los argentinos, tenemos papa–. La figura más clásica de la tilinguería nacional, el “argentino que triunfó en el exterior”, encontró su encarnación definitiva: si durante muchos años Ernesto Guevara de la Serna peleaba codo a codo con Diego Armando Maradona, ahora se les unió ...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 1933 Suscriptores
La condena a Cristina Fernández y el escándalo de Lago Escondido

La Justicia en su laberinto

Edición 1933 Suscriptores
Alta tensión entre los presidentes del Mercosur

Fuegos de artificio y tiempo de descuento

Edición 1933 Suscriptores
El fallido intento de reforma electoral de López Obrador

Choque de relatos

Edición 1933 Suscriptores
Astesiano vendía servicios de seguridad a empresarios vinculados a Lacalle Pou

El cliente

Edición 1933 Suscriptores
Distintos lobistas que vendían material de defensa usaban a Astesiano como puente para acceder al gobierno

Andaban volando