El lunes 1 los analistas geopolíticos Larry Johnson y Pepe Escobar aseguraban en medios diferentes que «si las nubes oscuras persisten, Teherán está listo para pasar de la ambigüedad nuclear a la detonación de un dispositivo nuclear en territorio iraní» (The Unz Review, 9-VI-26). Nadie los desmintió, pese a las ambigüedades y medias palabras que no consiguen aclarar qué sería el tal «dispositivo», que en otras traducciones se menciona como «artefacto». La historia es tan breve como sustanciosa. El 28 de mayo se produjo una llamada telefónica de 105 minutos entre el presidente iraní Masud Pezeshkián y el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif. Islamabad es el canal de comunicación entre Washington y Teherán, aunque todo indica que China estaría moviendo los hilos en Pakistán, uno de sus ...
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