Edición 1513 Suscriptores

El historiador de la ironía

Siempre he sentido un impacto muy especial ante la muerte de un gran historiador, y vaya que Tulio Halperín Donghi (1926-2014) lo era. Me abruma intuir cuántas pistas documentales se han perdido, cuántas preguntas al pasado se han silenciado, cuántos relatos a menudo irrecuperables ya no estarán más entre nosotros.

Tulio Halpering Donghi Foto Los Andes

Es como si nuestra capacidad para indagar sobre el pasado hubiera perdido espesor y densidad. Como una forma de la soledad radical, el impacto de esas muertes –como las de Judt, Hobsbawm, Le Goff, Halperín, o, en el plano más local, las de Pivel Devoto o de mi maestro Barrán– configura momentos de un enorme desafío para el oficio de historiar, que sólo pueden responderse desde el compromiso renovado con la investigación.

En el caso de Tulio Halperín no sólo se pierde a un gran historiador, tal vez el más importante del último medio siglo en América Latina, con proyec-
ción genuinamente mundial. Con su muerte desaparece un estilo singularísimo de hacer historia, casi imposible de imitar y hasta de describir en sus mínimos detalles. Como él mismo confesó en su autobiografía inconclusa So...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Mundo Suscriptores
Bukele, las maras y el periodismo

Nuevo continuismo

Cultura Suscriptores
Phil Spector (1939-2021)

El magnate del pop

Críticas Suscriptores
Cuentos de Mercedes Rosende

Espejismos de la soledad