«Actrices, políticas, artistas, empresarias, referentes sociales… mujeres, todas, bah… ¿no vamos a levantar la voz? nos están matando.» El 3 de junio de 2015, la periodista argentina Marcela Ojeda escribió esetuit desde sus entrañas. Fue la chispa que encendió el movimiento Ni Una Menos. Días antes, el cuerpo de Chiara Páez, una adolescente de 14 años, había aparecido en un patio, luego de ser asesinada por su novio. Chiara estaba embarazada. Once años después, el cuerpo de Agostina Vega, también de 14 años, fue encontrado en un descampado. Su asesino había sido denunciado por otra mujer, pero la Justicia no actuó. Y las calles volvieron a llenarse. Y el duelo volvió a ser compartido. Porque, cuando nada o poco cambia, empieza a ser desolador. En la Argentina de Javier Milei, ese hartazgo ...
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