El trauma que se queda - Semanario Brecha
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El trauma que se queda

“Heli” Hay que pensársela dos veces antes de ver esta película,1 y en especial cualquier drama mexicano actual. Seguramente como reflejo de un malestar generalizado y de una realidad terrorífica –un país dominado por los narcos quizá sea tan insalubre como un régimen militar–, las expresiones cinematográficas provenientes de ese país suelen ser especialmente duras y dolorosas. No sólo se hacen difíciles de ver, sino que luego de su visionado no hay forma alguna de quedar inalterado. Así, la brillante La jaula de oro, sobre la migración clandestina hacia Estados Unidos, Después de Lucía, sobre el más salvaje bullying en los liceos, y esta Heli, son películas de un sorprendente poder de impacto que, más allá de hacer hincapié en temáticas dolorosísimas, están filmadas con un oficio indiscuti...

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