¿Cómo guiarse ante las abrumadoras posibilidades de un catálogo que dispone de la friolera de 209 títulos de películas provenientes de 65 países? ¿Cómo evitar perderse en un mar de sinopsis y descripciones? ¿Cómo discriminar o tomar decisiones que escapen a la mera intuición? Cada cual debe armarse su propio e intransferible recorrido personal según los visionados que elige (y los que debe sacrificar). Como ayuda, aportamos algunos títulos que interesan, sin duda, según diferentes variables y criterios.
I. RECORRIDO DE PREMIOS
No es mala la idea de chequear si las películas han sido galardonadas o nominadas previamente. Si una obra recogió premios en una misma ceremonia, es posible que se trate de un título de calidad, pero si los laureles se acumulan y los reconocimientos provienen de distintos certámenes, el interés está asegurado. De esta manera, corresponde destacar Vermiglio, de la directora Maura Delpero, un drama histórico que se llevó, entre otros, el Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia. Otro largometraje multipremiado es Memoir of a Snail, animación en stop motion nominada al Oscar y a los Globos de Oro que relata, en tono de tragicomedia, un proceso de duelo y superación. Corresponde alertar que no es apropiada para niños, debido a su contenido sexual y a alguna escena violenta. La laureada directora brasileña Petra Costa hace pocos años descolló con Al filo de la democracia, en la que documentó los juicios políticos a Dilma y Lula. Su nuevo documental, Apocalipsis en los trópicos, es una aproximación a la avanzada evangélica en Brasil y sus vínculos con el gobierno de Bolsonaro.
Uno de los documentales argentinos más celebrados recientemente es Norita, sobre la cofundadora de Madres de la Plaza de Mayo Nora Cortiñas, un ama de casa cuyo derrotero vital acabó por convertirla en líder feminista y gran referente del activismo social. En el terreno documental, y nominada en la categoría para los Oscar, está también Black Box Diaries, una valiente investigación de la periodista japonesa Shiori Ito sobre lo que supuso la violación sexual para ella y sus intentos de llevar al reputado agresor ante los tribunales. Otro documental multipremiado y que destaca por su originalidad es Mistress Dispeller, sobre una mujer en China que contrata a una profesional para que «ahuyente» al amante de su marido.
Otros títulos sólidos en este sentido son Une langue universelle, estimulante producción canadiense de historias entrecruzadas que arrasó con los galardones de múltiples festivales, y Good One, un coming of age estadounidense en el que la protagonista, de 17 años, se enfrenta al choque de egos de su padre y un amigo durante una excursión. La más nominada –y premiada–, cabía esperarlo, es To a Land Unknown, la historia de dos primos palestinos volcados a la delincuencia, que malviven en los suburbios de Atenas y sueñan con vivir en Alemania.
II. MAESTROS SON LOS MAESTROS
Incluso los grandes cineastas tienen altibajos y flaqueos, pero también es cierto que la peor obra de un maestro suele ser mucho mejor que el promedio general, por lo que a veces es bueno fiarse de los currículums y apostar por caballos que ya llevan un buen historial de raids ganados. La última película del inmenso director chino Jia Zhang-ke no va a decepcionar y, para decirlo rápido, su Caught by the Tides resulta imprescindible. No menos podemos esperar de los dos mayores directores portugueses del momento: Miguel Gomes y João Canijo. Ambos autores cuentan con una filmografía soberbia, por lo que sus respectivos estrenos, Grand Tour y Hotel do Rio, son opciones garantidas. Desde Argentina, los nombres de Albertina Carri, Mariano Llinás y Lucía Seles, dignos representantes de ese cine inquieto, diferente y provocador que es el cine argentino (si bien tiende a sobresalir allí donde vaya, no siempre obtiene los reconocimientos que le corresponden), por lo que vale la pena asistir a películas que quizá no volvamos a encontrar en carteleras. En respectivo orden, ¡Caigan las rosas blancas!, Popular tradición de esta tierra y Avenida Saenz 1073, video dedicado a la enfermedad de mi padre son opciones que no conviene perderse.
Otro director que nunca defrauda: el rumano Radu Jude, autor de Sexo afortunado o porno loco y No esperes demasiado del fin del mundo. Es de esperar que, ante la actual coyuntura del mundo, Kontinental ’25 redoble la apuesta crítica de filmes anteriores y su atractiva incomodidad. El ya legendario François Ozon (Frantz, ocho mujeres) vuelve a la carga con Cuando cae el otoño, un thriller rural muy francés con aires de comedia negra. Otro de los grandes es Jonás Trueba (La reconquista, La virgen de agosto), quien estará inaugurando el festival con Volveréis, película ganadora del premio Label Europa Cinemas en el Festival de Cannes. El surcoreano Hong Sang-soo nos tiene bastante mareados con su prodigalidad creativa, pero es cierto que pocas veces defrauda y A Traveler’s Needs se presenta como una buena opción para quienes disfrutan de su cine reflexivo e hiperdialogado.
No menos importante es la presencia de Raúl Perrone y Martín Rejtman, figuras claves de lo que se dio en llamar el nuevo cine argentino en los años dos mil, de influjo evidente en el cine del Cono Sur que llegó después. Ambos directores estarán presentes en el festival con sus últimas películas: Combo15 y El repartidor está en camino.
III. LO NUESTRO
Reconocer en la pantalla nuestros propios espacios y paisajes, a nuestra gente y su lenguaje es siempre una opción atractiva –sobre todo, si consideramos la calidad que venimos experimentando con el cine nacional reciente–. Luego de un año especialmente escuálido en lo que refiere a producciones uruguayas (apenas hubo estrenos de ficción), es un alivio encontrar una sección entera dedicada a estrenos de nuestro país: nada menos que 16 títulos de largometrajes. Entre ellos, destaca Quemadura china, última película de la actriz, libretista y directora Verónica Perrotta (fue guionista de Flacas vacas y dirigió junto con Gonzalo Delgado Las toninas van al este), película que, además, cuenta en su elenco con César Troncoso, Néstor Guzzini y la misma Perrotta. Otro cineasta de talento indudable es el documentalista Guzmán García (Todavía el amor, Mirando al cielo, Ficción): su película El amor duerme en la calle trae historias de amor, exclusión y marginalidad, y también promete mucho. Por su parte, la no menos diligente Mariana Viñoles (Exiliados, El gran viaje al país pequeño) dispone un prometedor juego entre ficción y documental con Ni siquiera las flores.
Otros títulos destacados: El niño que sueña, de Andrés Varela, una aproximación documental al universo personal del titiritero Philippe Genty en un estudio, rodeado de un bosque en Bretaña. O La parábola de la tortuga y la flor, de Carolina Campo Lupo, un registro muy original que la directora despliega junto a una amiga, quien padece un cáncer terminal. Renée Pietrafesa Bonnet. La quinta de los secretos, de Susana Lastreto, es un documental estructurado como una pieza musical, hecho con mucha devoción y cariño por la reconocida compositora francouruguaya.
- Del 8 al 20 de abril, en Cinemateca Uruguaya y varias salas. El catálogo se descarga en la web de Cinemateca.
- Esta 43.ª edición estará presente en los departamentos de Canelones, Salto, Treinta y Tres, y Tacuarembó: 15 largometrajes que se exhibirán en el Teatro Municipal de Treinta y Tres, el Centro Universitario Regional Litoral Norte de Salto, el Teatro Escayola de Tacuarembó y salas de seis localidades de Canelones.