Epic Fail

“Guardianes de la galaxia vol 2”

“Guardianes de la galaxia vol 2”

Es realmente un misterio qué sucedió con el director y guionista, James Gunn, con Marvel Films y con todos los responsables de este desastre.1 Pero es de suponer que el error fue, tras el éxito rotundo de la primera entrega de Guardianes de la galaxia –una de las mejores películas de superhéroes jamás filmadas–, dejarle a Gunn la libertad de escribir y dirigir él mismo la secuela. Mal hecho: a diferencia de la primera entrega, escrita a cuatro manos por él y Nicole Perman, esta fue creada únicamente por él, con resultados lamentables.

La primera entrega había sido un grandioso cambalache de colores, imaginativas escenas de acción y un espíritu anárquico que combinaba la nostalgia retro con el más lúdico delirio futurista. Por sobre todo, los personajes eran lo máximo: un puñado de ladrones, mercenarios, cazarrecompensas, bandidos de la más baja calaña que, además, eran implacablemente graciosos. En un universo donde los valores morales no eran claros, la vocación auténticamente antisocial de estos energúmenos se convertía en una fuente inagotable de efectivos chistes. Y detrás de su incorrección subyacía además una gran dosis de humanidad.

Todo eso se pierde en esta película. El primer problema es que los chistes son mucho más burdos, a veces virados hacia lo escatológico, otras veces hacia el guiño berreta. Por una razón y la otra, el humor no es ni la mitad de efectivo. Pero aun más perjudicial es el estancamiento narrativo al que la película llega al poco rato de empezada. Sin una misión concreta, un villano claro ni un conflicto sólido que encamine la narración en determinado sentido, la historia avanza torpemente, con varias tramas simultáneas de las cuales ninguna resulta suficientemente interesante. A falta de un gran conflicto se recurre a una traición poco fundamentada y a varios líos familiares, coronados con momentos de forzada emoción. El mayor problema es el siguiente: si bien parte del encanto de los personajes radica en su carácter de antihéroes, en su ética desdibujada, su nihilismo y su falta de escrúpulos, las idas y venidas emocionales que el guión les hace dar carecen de sentido alguno, y la película parecería haberse contagiado de las peores entregas de Piratas del Caribe: en un momento están a los tiros con sus familiares y segundos después son amigos íntimos con ellos, sin que medie explicación alguna. Todo esto lleva a que tanto los personajes como la anécdota pierdan solidez y coherencia: algo así como que en una de las primeras entregas de Star Wars Luke Skywalker y Darth Vader se amigaran y enemistaran varias veces.

Por si todo esto fuera poco, las escenas de acción brillan por su ausencia. Por supuesto que las hay, pero reducidas a su expresión mínima, y justamente cuando más se precisan –en medio de esa gran meseta narrativa en la que encallamos a mitad de la película–, desaparecen por completo.

Que una película de este tenor llegue a ser aburrida es bastante nefasto, pero que se haya echado a perder una hermosa saga es algo directamente imperdonable.

 

1. Guardians of the Galaxy Vol. 2. Estados Unidos, 2017.

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