No hay mosquitero que valga

Una medida experimental sin precedentes busca ser aprobada al sur de Florida, y millones de mosquitos modificados genéticamente pueden ser liberados portando la cura para enfermedades como el dengue y chikungunya.

Mosquitos modificados genéticamente

Zumban, pican, joden… Si se extinguiesen, sería un alivio; y se la tengo jurada a uno que, con su vaivén enceguecido de sangre, anoche se encargó de arruinarme la película.

El palmoteo de los campamentistas, las idas de pesca ajadas, la razón de ser de Off y otros productos curiosos –véase el catálogo de Tienda Inglesa: “Mosquitero protector para rostro, 69 pesos, siete puntos”–. Existen más de 3.500 especies y algunas trasmiten enfermedades mortales; se ha dicho que un solo mosquito puede infectar con malaria a cien humanos.

“Manipulación genética” suena a Marvel Comics, y para quienes somos legos en la materia es (casi) una forma de mandarín primitivo. El Adn modificado es parte de una realidad mundial y de la vida cotidiana en alimentos, en plantas y en animales. El capitalismo tardío ha financiado proyectos genéticos para mejorar su productividad, y al ritmo de los dólares fue conquistando moléculas para su beneficio y, otras veces, para desastre de los organismos que lo circundan.

En Los Cayos, al sur de Florida, Estados Unidos, el calor del trópico y la humedad constante posibilitan un ecosistema favorable para que los mosquitos pululen. Hacia 2013 el Consorcio Ecosalud Etv y Proyectos Ebs Latinoamérica alertaban sobre un incremento de casos de malaria y dengue precisamente en la región sureña de Estados Unidos. Es por eso que una medida experimental sin precedentes busca ser aprobada, y millones de mosquitos modificados genéticamente pueden ser liberados portando la cura para enfermedades como el dengue y el chikungunya. Estos nuevos mosquitos, y toda su descendencia, pasarían a ser inocuos. La compañía Oxitec y sus científicos británicos propusieron esta solución, y el malón de bichos espera la decisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos para ser liberado.

Pero el capitalismo tardío –o más precisamente los intentos de militancia que surgen en su seno– también ha encontrado nuevas formas de expresión. Change.org es un sitio web abocado a los reclamos de la ciberciudadanía. Desde “No colabore más con los boy scouts hasta que dejen de prohibir a adultos gays en sus filas” hasta “Dígale no a la liberación de mosquitos modificados en La Florida”, circulan indistintamente peticiones gracias a una organización que sólo pide una dirección de mail y pocos datos más para formar parte de la protesta o reivindicación.

Así fue que los atemorizados lugareños impulsaron una petición que es trending en el sitio, ya que más de 144 mil personas no quieren ser picadas por los “mosquitos mutantes”, según dicen. Alegan que la liberación sería desastrosa desde el punto de vista biológico, ya que haría más resistentes a los insectos, podrían picar a la fauna nativa con consecuencias desconocidas y no se han realizado suficientes pruebas con humanos como para exponerlos a ellos.

Nunca antes insectos modificados estuvieron tan cerca de un barrio residencial de Estados Unidos. Pero volviendo al aspecto Marvel, esperemos que los científicos, que por su parte manifiestan que se quedan sin opciones para evitar la propagación, recuerden al Tío Ben y que “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

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