Ideas que diciembre talla

Cuánto más agónicas serían nuestras fiestas tradicionales sin la cuota de imaginación que les aporta la feria artesanal y cultural Ideas+, que este año festeja una década de vida y recibe al público con los jazmines que su pionera, la poeta Nancy Bacelo, gustaba perder entre las manos. Aquí la entrevista con Aníbal Colonna, coordinador del colectivo de artesanos.

Feria IDEAS+

—Como referente y coordinador del colectivo de artesanos que organiza esta movida, sería bueno que refrescaras el itinerario cumplido.

—Nancy Bacelo, responsable de nuestra antecesora, la Feria de Libros y Grabados, falleció en setiembre de 2007 y para diciembre los artesanos que la integrábamos debíamos decidir si abrirla o no. Junto al dolor por la pérdida de Nancy primó la decisión de continuarla, introduciéndole paulatinas modificaciones. Nos constituimos en Asociación Civil Plaza Florencio Sánchez, con estatutos y autoridades surgidas de elecciones, y aparecieron distintos proyectos para definir qué tipo de feria queríamos. Participé en nueve de las diez comisiones directivas que fuimos eligiendo, y presidí cinco; fue un trabajo intenso y demandante, cuyos detalles estoy recopilando para armar una historia.

—¿Qué modificaciones introdujeron?

—A pesar de que somos unos 140 artesanos exponiendo, mitad integrantes de la asociación y mitad invitados, nos comportamos como uno solo, tanto en derechos como en obligaciones. Todos tenemos los mismos colores de toldos, la misma tela para apoyar las piezas, la misma asistencia cotidiana, durante los 24 días de exposición, de compañeros que asumieron responsabilidades de intendentes, y pudimos romper el estereotipo del artesano desprolijo, que tira su tela donde caiga y trabaja cuando se le antoja. Aquí nadie llega tarde ni se va antes del horario establecido para cada jornada, y no dejamos stands vacíos. Lo merece el público y quienes invertimos años de discusiones y transpiración para salvar la fuente laboral.

—¿Qué política siguieron con respecto al libro, que junto con el grabado fueron el origen de esta estructura?

—Los artesanos que decidimos continuar vimos, en primer lugar, que tanto por el lado estético como por el de la demanda se imponía hacer lugar a nuevas apuestas en materia de diseño. Los artesanos más jóvenes nos ayudaron, en ese sentido, a desmarcarnos del mate y la bombilla y a equiparar nuestras producciones con las novedades que introducían. En cuanto al libro la apertura fue similar, desde una concepción amplia de la cultura comenzamos a sumar a las presentaciones de libros actuaciones de artistas de todas las disciplinas, y homenajeamos con ferias temáticas a los grandes que nos dejaban, Galeano, Maggi, Galemire, Dahd Sfeir. Conseguimos con el Ministerio de Educación y Cultura una muestra itinerante sobre Peloduro y la instalamos sobre la calle 21 de Setiembre, abriendo a la vía pública una feria que solía volverse sobre sí misma, y preferimos, en nuestra oferta literaria, las editoriales a las librerías. Sobre todo si son pequeñas. Y a todas les sugerimos que privilegien al autor nacional sobre el extranjero.

—Las intervenciones plásticas en la plaza también ganaron espacio.

—Todo el espacio que media entre el templete y los stands es intervenido, desde 2009, por estudiantes del Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes que trabajan el volumen, a los que incorporamos, en las dos últimas ediciones, gente de la Facultad de Arquitectura que diseña mobiliario urbano. Y contamos, desde el día cero de la feria Ideas+, con el inestimable compromiso de la arquitecta Gabriela Guasco, que diseña toda la infraestructura fija y móvil de la feria.

—¿Comienza el 1 de diciembre y va hasta el 24 a la tarde?

—Hasta el 24 a las 15 horas; después el mundo se esfuma.

—¿Podrías afirmar que cultural y artísticamente es una propuesta consolidada? No vale apoyarse en el enjambre de competidores que le crecieron alrededor.

—Bueno, la consolidación, como las utopías, siempre está un poco más adelante, pero creo que estamos en camino. Por los 24 días de la feria pasan unas 300 mil personas, según nuestras cuentas, y estamos teniendo problemas porque entendemos bien el idioma argentino (sonríe), algo menos el portugués y casi nada el inglés, alemán, persa y griego que hablan los turistas que nos visitan, porque los hoteles cercanos nos recomiendan. En los hoteles, precisamente, distribuiremos parte de los 10 mil ejemplares de la revista conmemorativa de los diez años de la feria Ideas+ que presentamos en la conferencia de prensa para el lanzamiento de la edición 2016, realizada en el Ministerio de Turismo. A nuestras inauguraciones han concurrido, o enviado saludos, un presidente, dos ministras, un alcalde; este año alojaremos la ceremonia de entrega del premio literario Juan Carlos Onetti, que otorga la Intendencia de Montevideo, y volverá a acompañarnos un stand del Mec.

—Visto que la antecesora de Ideas+ fue una feria que hizo de su premio de edición de poesía un ritual iniciático para poetas que luego fueron mayores, ¿no sería oportuno recuperarlo?

—Acabás de mencionar mi lucha casi solitaria de los últimos años. En el pasado logré algunos aliados, y llegamos a reunirnos con la Fundación Nancy Bacelo, la Fundación Mario Benedetti, una fundación española y varias editoriales para empujar un proyecto editorial Ideas+ que comience por poesía. Pero por ahora está resultando inviable, a varios niveles, lo cual no me hace desistir. Lo tengo como meta para 2017.

—Y hacia atrás, ¿qué te vinculó con tanta dedicación a este emprendimiento?

—Con mi señora, Vilma Santos, hacíamos cestería de agujas de pino, hasta que la tendinitis detuvo sus manos. Nos pasamos a los jabones artesanales y nunca conseguí eludir las voces que repetían “tenés que estar”.

  1. Del 1 al 24 de diciembre 2016 en la plaza Florencio Sánchez, frente al parque Rodó, a partir de la hora 19; el 24 de 10 a 15 horas. La cartelera de espectáculos y actividades puede consultarse en Brecha papel, Brecha digital y www.ideasmas.com

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