Sociedad Suscriptores

El interés privado en la salud pública

Si bien el directorio de ASSE cesó a las autoridades del Hospital de Rivera por irregularidades en la contratación de personal, los usuarios, funcionarios y médicos de esa institución respaldan la anterior gestión. El motivo de fondo para desplazar a la dirección, señalan, es que se fortaleció al sector público en detrimento de los intereses de las mutualistas de la zona.

Médicos, funcionarios y usuarios del Hospital de Rivera se reunieron con las bancadas partidarias en el Parlamento ​ / Foto: Gentileza El País, Ariel Colmegna

La remoción del director del Hospital de Rivera, Andrés Toriani, desató la movilización social, despertó la solidaridad de sus colegas e impulsó a una delegación de usuarios, funcionarios y médicos a viajar de norte a sur hasta el Palacio Legislativo para golpear las puertas de todos los partidos políticos con representación parlamentaria. El domingo pasado una manifestación generó la adhesión de entre 500 y 600 personas, según cálculos del movimiento de usuarios local. Luego de la destitución de Toriani se concretaron las renuncias de siete jefes de servicio que apoyaban su gestión. Por estas horas en Rivera se siguen juntando firmas, difundiendo fotos que comparan el estado actual del edificio con el de hace cinco años, aportando datos que dan cuenta de los servicios –antes derivados y a...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Cultura Suscriptores
La autobiografía de Woody Allen y sus problemas

El último acto

Cultura Suscriptores
Los trabajadores y las trabajadoras de Centros MEC en conflicto

Sobran los motivos

Mundo Suscriptores
Venezuela: debacle petrolera y elecciones parlamentarias

Un cóctel imprevisible

Mundo Suscriptores
El arresto de Álvaro Uribe

La mala hora del parapresidente