Intereses y agentes extranjeros en Venezuela

Venezuela es una de las naciones geopolíticamente más importantes del continente. Al tiempo que es sacudida por una profunda crisis política, el país, que posee la principal reserva de petróleo del mundo, está sometido a los intereses económicos y planes geopolíticos tanto de Estados Unidos como de China y Rusia.

La producción de petróleo está nacionalizada a través de la paraestatal Pdvsa / Foto: Afp, Archivo

Existe un alto riesgo de que un problema de política nacional en Venezuela se resuelva con una intervención militar, y que ésta pueda desencadenar un problema internacional en Sudamérica. Venezuela está en el centro del tablero, con un problema político de representación y legitimidad, una crisis económica y un intervencionismo encubierto. Está sometida, al mismo tiempo, a los intereses económicos y planes geopolíticos de las tres potencias globales: Estados Unidos, China y Rusia. El geográficamente extraño ingreso de Colombia a la Otan fue concluido el 18 de mayo del 2017 tras acordar el desarrollo de un programa individual de cooperación y establecer áreas prioritarias de trabajo. El escenario de conflicto no podría ser peor, ni para Venezuela ni para Sudamérica.

DE IMPORTANCIA CONTINENTAL. Después de que se eligiera la Asamblea Constituyente, el pasado domingo 30 de julio, el contaminado ambiente político de Venezuela y la difusa imagen de lo que está ocurriendo en este país –frente al infinito número de artículos, opiniones, análisis y propaganda que se publica sobre el tema– impiden una comprensión precisa de las causas económicas de la actual crisis y sus verdaderos riesgos. Venezuela es, por mucho, una de las naciones geopolíticamente más importantes del continente. Es la cabeza de la cuenca del Caribe, y posee reservas estratégicas de petróleo, agua, cobre, cobertura forestal y metales raros. Tiene una importancia política y económica superior a su peso en la producción regional, que fue de 7,1 por ciento del Pbi de América Latina en 2015. Tiene la principal reserva de petróleo del mundo (véase tabla) y es además el principal exportador de petróleo del hemisferio occidental.

La producción de petróleo está nacionalizada a través de la paraestatal Pdvsa, dueña de la petrolera Citgo, en Estados Unidos. Ésta representa una de las ocho empresas refinadoras más grandes en el mercado estadou-nidense y la sexta distribuidora de gasolina.

Desde 2005 Pdvsa es impulsora de importantes proyectos de infraestructura de la alianza Petrocaribe (Acuerdo de Cooperación Energética Petrocaribe, integrado por una veintena de países) en la cuenca caribeña. La empresa venezolana exporta petróleo a los países caribeños a un precio que se paga en efectivo y a crédito a largo plazo, siguiendo el molde del Tratado de San José.

 HERMANA RUSA. En abril Pdvsa tomó un préstamo de 2 mil millones de dólares de la empresa petrolera estatal rusa Rosneft, garantizándolo con una hipoteca del 49,9 por ciento de la empresa Citgo. En caso de incumplimiento de pago, Rosneft tendría un control casi mayoritario de Citgo. Esto coloca a Rusia dentro del tablero del juego venezolano y del Caribe.

El congresista republicano Jeff Duncan se preocupaba en abril porque de este modo “Rusia se podría convertir en el segundo mayor propietario extranjero de la capacidad de refinación estadounidense”. El exiliado venezolano Roger Santodomingo, del Centro para el Desarrollo y la Democracia de las Américas, sostuvo a su vez en una columna en el diario español El País que “los rusos no quieren quedarse colgados con Citgo y buscan sustituir ese colateral por (algún tipo de) control sobre campos petroleros venezolanos”. Ambos son escenarios complicados que colocan a Rusia o bien dentro de Estados Unidos o dentro de la cuenca del Caribe.

Las posibles represalias de Washington contra Venezuela por haber efectuado elecciones para la Asamblea Constituyente sin el voto mayoritario de la población podrían tener un “impacto potencial en los envíos de petróleo a Estados Unidos, país del que Venezuela es el tercer mayor proveedor después de Canadá y Arabia Saudita”, apuntó la agencia de noticias Reuters (18-VI-17).

Existen negociaciones entre Rusia, Nicaragua, Cuba y Venezuela, para establecer bases navales rusas, según el ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu (Infodefensa.com 1-III-14). Por otro lado, la Comisión de Asuntos Extranjeros del Capitolio propuso la “ley Nicaragua” (Nicaraguan Investment Conditionality Act, Nica, de 2016) para presionar al país centroamericano por su apoyo a Venezuela y Cuba. Es una manera de “limpiar la casa” de regímenes adversos. Antes fueron Honduras, Paraguay, Argentina y Brasil. Ahora se coloca a Venezuela en el medio de los intereses contrapuestos de Estados Unidos y Rusia, al igual que ocurre en Siria, Irak, Libia y Qatar.

CHINA Y LA MINERÍA. China es un nuevo jugador que aumentó su participación en el mercado de Venezuela entre el año 2000 y 2015, cuando pasó de representar 0,98 por ciento del total de sus importaciones y 0,069 por ciento de sus exportaciones, a 14,1 por ciento y 14,5 por ciento, respectivamente. Es un gran socio comercial petrolero, aunque su mirada de largo aliento está puesta en sus metales raros estratégicos –como el cerio (Ce), dysprosio (Dy), erbio (Er), europio (Eu), gadolinio (Gd), holmio (Ho), lanthano (La), entre otros– utilizados en equipos de alta tecnología y sobre los cuales tiene un cuasi monopolio mundial.

Finalmente, el peligro más grande es que Estados Unidos sustituya la política exterior por la fuerza militar, algo que se aprecia en las prioridades del presupuesto nacional presentado y la fuerte presencia militar en su administración. Es inaceptable que los problemas políticos internos de un país se definan por la pugna entre los tres poderes mundiales. Debe rescatarse el principio de la no intervención. n

 

*    Economista peruano, investigador titular del Instituto de Investigaciones Económicas de la Unam (México) y coordinador del proyecto Observatorio Económico de América Latina (Obela).

** Webmaster de Obela.

 

(Una versión de esta nota fue publicada en el sitio web de Obela el 7 de agosto de 2017.)

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