A la caza del pederasta

“Sweetie” es el apodo de la niña virtual de 10 años utilizada por la Ong humanitaria internacional Terre des Hommes para capturar in fraganti a pedófilos que la contacten y que cometan abusos sexuales contra ella.

“Sweetie”

Y es que detrás de una animación tridimensional muy bien lograda se encuentra un equipo holandés que identifica y busca castigar a los pederastas. En su sitio web la organización alerta que “el turismo webcam sexual infantil es un fenómeno relativamente nuevo que obliga a niños a incurrir en actividades sexuales a cambio de dinero. Como está creciendo rápidamente, Terre des Hommes comenzó una investigación en profundidad sobre el alcance, la naturaleza y las consecuencias de esta forma de explotación infantil. Los resultados son impactantes. En sólo dos meses fueron identificados miles de autores, gracias al perfil infantil virtual ‘Sweetie’. La sencillez con que los perpetradores son capaces de ponerse en contacto con las víctimas y salirse con la suya hace que exista un marcado crecimiento del fenómeno. Desde 2007, sólo seis autores han sido condenados. Terre des Hommes llama a la comunidad internacional a proteger a los niños afectados, antes de que el turismo webcam sexual infantil se convierta en una nueva industria”.

Filipinas es el país donde esta práctica se encuentra más instalada, y según datos de la organización hoy serían miles los niños filipinos pobres contactados por adultos mediante las redes para desempeñarse en actividades sexuales según las peticiones del interlocutor, quien paga una suma a cambio de los servicios. Por eso Sweetie tiene los rasgos de una niña filipina, y su foto fue colgada en foros de demanda de servicios webcam.
En diez semanas la organización entró en contacto con más de 20 mil personas que pidieron los servicios de la niña virtual. Los países de donde provino la mayor demanda fueron Australia, Polonia y Estados Unidos. La semana pasada se atrapó al primer pederasta mediante esta metodología, un australiano de 38 años que recibirá una sentencia de dos años de cárcel por posesión de pornografía infantil. La Ong aclara que de ninguna manera la niña virtual se insinúa a los pedófilos, sino que quienes la controlan simplemente dejan que los demandantes tomen la iniciativa. El hombre en cuestión se masturbó durante el encuentro webcam con Sweetie (lo cual es una forma de abuso sexual, aunque no exista contacto físico), hecho que quedó plenamente registrado por la organización. Capturar solamente a uno de los 750 mil demandantes del servicio en esta clase de foros es una minucia, pero puede ser un buen comienzo, y quizá la innovación abra un camino que puede llevar a desmantelar redes desplegadas para estos fines.

Requerir servicios sexuales webcam de un menor es un delito penado casi universalmente, y está totalmente prohibido por el derecho internacional, pero además la Ong especifica que los encuentros webcam suelen ser un preámbulo para el abuso físico, ya que, en los casos de proximidad, la vulnerabilidad económica de los niños y las posteriores ofertas de los abusadores dan pie a que tenga lugar un encuentro. De la misma manera, los peligros que conlleva una demanda creciente es la instalación de la “industria” y, con ello, el aumento de la trata o, en otras palabras, de otra inadmisible expresión de esclavitud

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