En octubre de 2000, en Priaranza del Bierzo (provincia de León), se exhumó una de las primeras fosas comunes de víctimas de la guerra civil española. La intervención fue realizada por un equipo científico interdisciplinario y tuvo como resultado la recuperación, luego de 64 años, de los restos de Emilio Silva Faba y de otros 12 republicanos españoles asesinados por fuerzas franquistas en 1936. El nieto de Emilio Silva es uno de los fundadores de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, creada precisamente en ese año. La repercusión en la opinión pública de los trabajos de exhumación, efectuados mayoritariamente sin auxilio de fondos institucionales públicos, contribuyó desde ese momento a la visibilización de la represión política silenciada también durante la trans...
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