La reina de la motosierra – Brecha digital

La reina de la motosierra

Kátia Abreu, senadora, representante del agronegocio y líder de la Confederación Nacional de Agricultura y Ganadería de Brasil (que agrupa a un millón de productores rurales), fue nombrada por Dilma Rousseff como ministra de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento.

Rolliza, mofletuda, pelo negro teñido y recogido en un moño, sobresalía entre los demás 38 ministros, casi todos varones encorbatados en trajes grises y negros, por su vestido verde enmarcado con cintas y botones rojos. Dicen sus críticos, que no son pocos, que la ropa que eligió para la asunción presidencial implicaba un mensaje político: su intención de acercarse a los agricultores.

Lo cierto es que Kátia Abreu, senadora, representante del agronegocio y líder de la Confederación Nacional de Agricultura y Ganadería de Brasil (que agrupa a un millón de productores rurales), fue nombrada por Dilma Rousseff como ministra de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento. Ahora es miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (Pmdb), pero antes formó parte del ultraderechista Pfl y de su sucesor, el Dem, para tener luego un corto tránsito por el Partido Social Democrático (Psd).

Ya durante la campaña electoral mostró su apoyo irrestricto a Dilma, no por cuestiones ideológicas sino porque los tres gobiernos del PT se destacaron por impulsar el agronegocio y, de modo muy particular, el cultivo de la soja. En efecto, de la mano del PT Brasil se convirtió en el segundo productor de esa oleaginosa en el mundo, después de Estados Unidos. Son 30 millones de hectáreas (casi el doble de la superficie de Uruguay) plantadas sólo con soja, a las que deben sumarse los demás cultivos y las millones de hectáreas ocupadas por la ganadería, que se viene expandiendo sobre la selva amazónica.

Según el Movimiento Sin Tierra, la nominación de Kátia Abreu es un “regalo de Navidad” para los grandes productores. “Es una señal clara y explícita de que en este nuevo mandato los pueblos indígenas, comunidades afro y los sin tierra continuarán siendo tratados como trabas para el desarrollo que deben ser superadas para retomar el crecimiento.”

La nueva ministra, pese a su amistad con Dilma, ha cosechado amplios rechazos. En 2010 se llevó el galardón de la Motosierra de Oro, que otorga Greenpeace. Por su parte, los campesinos sin tierra y comunidades indígenas la han calificado como la “reina de la deforestación”, acusándola de privilegiar la expansión del agronegocio en detrimento del ambiente.

Apenas asumir el cargo, hizo declaraciones que avivaron la polémica. “En Brasil no existe más el latifundio”, dijo en una entrevista con Folha de São Paulo. Lo que anticipa que bajo su mandato no habrá ni dinero ni tierras para reforma agraria alguna.

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