Algunos humoristas afirman que la risa es cosa seria, y crear una comedia no parece ser un desafío sencillo para los guionistas y dramaturgos contemporáneos, en particular cuando el mundo insiste tanto en la tragedia. Desde hace ya algunos años, el director y dramaturgo Agustín Luque viene ejerciendo la escritura en diversos formatos y géneros –novela, ensayo, cuento, poesía, dramaturgia– y, cultor de una estética muy personal, ha sabido construir un universo propio con lógicas internas bien definidas y múltiples heterónimos. Su último estreno, Efemérides, forma parte de una pentalogía fantástica que reconoce reglas y códigos comunes (la existencia de un dramaturgo ficticio llamado Horacio Manganeso, por ejemplo), además de seguidores familiarizados con el imaginario que propone la saga. D...
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