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Los cómics de Chris Ware

La vida, instrucciones de uso

Probablemente lo más interesante que esté pasando en la narrativa del siglo XXI no esté ocurriendo en la literatura y mucho menos en el cine o en las series de televisión. Si tuviéramos que apostar, si hubiera que jugar la última moneda a ganador, iría para la novela gráfica y más específicamente para las historietas de un artista de Nebraska llamado Franklin Christenson Ware. Su nueva novela gráfica, Rusty Brown –que le llevó 16 años finalizar–, acaba de publicarse en español.

Ilustración del libro Rusty Brown, de Chris Ware

Leer historietas requiere cierta competencia que antes la gente adquiría naturalmente en la infancia y que actualmente es una habilidad cada vez más difícil de encontrar en las personas. Esta inexperiencia con los códigos de un género (o más bien de un medio) se ha ahondado en los últimos años porque, salvo excepciones, los niños han sustituido la historieta por otros entretenimientos, al tiempo que la historieta ha complejizado sus recursos y es hoy uno de los medios expresivos que más han innovado respecto a las tradiciones narrativas que dominaron el escenario en el siglo pasado. Es cierto: no es lo mismo leer Batman que Megg, Mogg y Búho,de Simon Hanselmann, pero hay menos distancia entre estas dos historietas contemporáneas de géneros distantes que entre Batman de 1980 y Batman de 20...

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