Las dos caras de Samantha - Brecha digital

Las dos caras de Samantha

Este nuevo disco tiene una gran coherencia, una impecable unidad y es, dicho sea de paso, especialmente cálido y disfrutable, mostrando una Samantha Navarro que compone como nunca y canta mejor que siempre.

A pesar de tratarse de la edición en CD –aunque seguramente con un factible vinilo en mente– Samantha Navarro indica en la propia carátula de su nuevo disco que hay canciones “Lado A” y canciones “Lado B”.

Y, de hecho, hay dos climas bastante diferentes, y bandas de apoyo distintas en ambos grupos de canciones; las primeras son más cercanas al rock y al blues, y las segundas bastante más acústicas y despojadas.

A pesar de esa distinción, el disco tiene una gran coherencia, una impecable unidad y es, dicho sea de paso, especialmente cálido y disfrutable, mostrando una Samantha que compone como nunca y canta mejor que siempre, con una voz mezclada, “más cerquita” del oyente, un tono menos agudo y con su clásico vibrato más austero y controlado.

Saltar al tiempo deseado es un gran paso adelante en la carrera de esta talentosa cantautora, que arrancó profesionalmente en 1994 con el premio de “Mejor autor” en el “Primer Festival de la canción inédita de Montevideo”, para grabar, dos años después, el primero de sus seis discos solistas. Su ya larga trayectoria incluye también recordados proyectos colectivos, como la banda “La Dulce”, que se basaba en gran parte en su talento de autora, y más recientemente

“Trovalina”, junto a las cantantes Rossana Taddei y Eli-u Pena, y asimismo consta de un libro (Sapo de otro pozo) editado por Estuario en 2009.

Samantha presentó su nuevo disco el pasado mes de marzo en Barcelona, España, en el marco del festival Barna Sants, para luego mostrar las nuevas canciones en Montevideo los días 5 y 6 de junio en una de las salas del Sodre. Cabe señalar que en este trabajo desempeña un papel esencial nada menos que Edu “Pitufo” Lombardo como productor, y asimismo es excelente el apoyo de –entre otros– grandes instrumentistas locales como Martín Ibarburu en percusión, Eduardo Mauris en guitarras, Gonzalo Gutiérrez en bajo y Dany López en teclados.

El disco comprende nueve canciones propias y dos temas de referentes de la música uruguaya como Fernando Cabrera y Gustavo “Príncipe” Pena.

Hay mucho y muy bueno en este disco, comenzando con ese “Lado A” que fue grabado casi en vivo, donde se destaca el comienzo a todo blues en “Borrachera”, incluyendo un delicioso y muy sesentista sonido de órgano estilo Hammond, y siguiendo por hermosas baladas como “Brunilda y su mantel azul”, y muy especialmente la preciosa “Contigo”, que bien podría ser uno de esos temas lentos de particular magia de autoría de Caetano Veloso. El supuesto “Lado A” cierra con una deliciosa versión de “Palomas y plazas” del “Príncipe” Pena, de atmósfera Spinettiana totalmente encantadora.

El arranque “del “Lado B” no podría ser mejor: “Sudoka”, un hermoso texto cantado a dúo junto al gran Fernando Cabrera, y que incluye el verso “dame otro beso bolchevique” en clara –y diría que emocionante– referencia a la maravillosa letra de “Flash” que Eduardo Darnauchans grabara en su clásico disco de 1989 El trigo de la luna.

Otro momento exquisito de esta segunda parte del disco es “36”, una suerte de balance de vida que funciona como una especie de versión corta y “traducida al Navarro” del impresionante texto de Roberto Musso “Ya no sé qué hacer conmigo” del disco Raro del Cuarteto de Nos.

Como el buen vino, la versión que destapamos hoy de Samantha Navarro, ya pasados los cuarenta, tiene un especial sabor y un encanto maduro más que seductor.

Saltar al tiempo deseado es un disco que se recomienda de todo punto de vista y un momento bisagra en la carrera de esta mujer eternamente sonriente y talentosa.

Artículos relacionados