Más represión, el mismo extractivismo – Brecha digital
Edición 1578 Suscriptores

Más represión, el mismo extractivismo

La primera lectura que se expandió entre los movimientos sociales argentinos tras la llegada de Mauricio Macri a la presidencia generó algo cercano al pánico. Con más cartas a la vista se plantearon algunos matices, aunque globalmente los temores se confirmaron.

Movilización por la liberación de Milagro Sala en Buenos Aires el 27 de enero / Foto: AFP, Eitan Abramovich

Las represiones se han apilado en Argentina desde que llegó al poder el líder del Pro. El mediático encarcelamiento de Milagro Sala abrió la grieta entre sus defensores y detractores. Más allá de las rencillas –y del tufo conservador y reaccionario que su detención liberó en las redes sociales y un buen conjunto de medios–, lo preocupante de la acusación en su contra es el antecedente que genera. Milagro Sala es, es cierto, una reconocida “puntera” del aparato kirchnerista, y una nube negra oscurece la manera en que gestionó dineros públicos, pero su detención no tuvo nada que ver con eso. Sala fue encarcelada por ejercer el derecho a la protesta. En la jerga penal: “instigación a cometer delito” y “tumulto en la vía pública”. Pero hubo más. El último viernes de enero la murga Los Verdader...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 1923 Suscriptores
Con el historiador italiano Mimmo Franzinelli

La definitiva normalización del fascismo

Edición 1923 Suscriptores
Con Sônia Guajajara, candidata indígena a diputada federal por San Pablo

«No queremos más un Brasil sin nosotros»

Edición 1923 Suscriptores
Elecciones brasileñas

El enigma del después

Cultura Suscriptores
Nuevo biopic sobre Marilyn Monroe en Netflix

Estado de misterio

Cultura Suscriptores
Un juego de rol feminista ha llegado a Uruguay

¿Dónde estás, Alice?