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Me gusta cuando creas porque estás como presente

De cómo unas muñecas de trapo en Toledo, asistidas por títeres gigantes, lograron prevenir un suicidio en Sarandí del Yi, trata esta historia titulada Fábricas de Cultura.1 Creadas en 2007 por Julia Silva, artesana versada en literatura, llegaron a 29 en todo el país, entraron a las cárceles y ganaron un premio de UNESCO.

—¿Dónde surgió la primera?

—En 2007 en Toledo, Canelones; la idea fue trabajar con mujeres víctimas de violencia doméstica a partir de material reciclado, para confeccionar muñecas con cortes de tela de descarte. Le pedimos a Tunda Prada que nos hiciera el diseño de la cara, porque no queríamos asemejarlas a las tradicionales, e hicimos muñecas blancas, negras, sexuadas, asexuadas y muñecos. Nos reuníamos en un salón de una placita sin juegos para niños, en cuyo interior hacía más frío que afuera; una fábrica de camisas nos donaba recortes de tela y dividimos la confección para que cada integrante pudiera confeccionar una parte de la muñeca, porque a varias les prohibían salir más de una vez de la casa. Y el kit con el que las vendíamos incluía una mochila con ropa para cambiarlas, fue ...

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