Mendigos multimillonarios – Brecha digital

Mendigos multimillonarios

La inflación en Zimbabue alcanzó cifras astronómicas. Por esta razón los zimbabuenses podrán, a partir de ahora, cambiar sus viejos billetes colmados de ceros por pequeñas cifras en dólares estadounidenses.

Dólares zimbabuenses

La inflación en Zimbabue alcanzó cifras astronómicas. Por esta razón los zimbabuenses podrán, a partir de ahora, cambiar sus viejos billetes colmados de ceros por pequeñas cifras en dólares estadounidenses. Así, 175.000 billones de dólares locales (175.000.000.000.000.000) serán cambiados por cinco dólares, según una tarifa plana de un dólar cada 35.000 billones. Y es que en el país se fue dando la insólita situación de que un individuo podía ser multimillonario y al mismo tiempo estar muriéndose de hambre.

¿Qué sucedió para que se llegara a este punto? En parte la situación se explica con nociones básicas de economía. La sobreimpresión de billetes devalúa su poder adquisitivo, y una divisa pierde valor cuando la gente deja de confiar en ella. Si bien en los años ochenta un dólar zimbabuense llegó a valer 1,59 dólares estadounidenses, en la década pasada el gobierno recurrió varias veces a la impresión descontrolada de billetes con la intención de apuntalar la economía; en un principio se buscaba adquirir divisas extranjeras y así pagar las deudas contraídas con el Fmi. Si bien se tomaron otras medidas en diversos momentos, como la prohibición del aumento de los precios en productos de primera necesidad y la congelación de los salarios para frenar la inflación, esos recursos fueron insuficientes y no impidieron la disparada inflacionaria.

El 4 de julio de 2008 a las 17 horas, una botella de cerveza costaba 100.000 millones de dólares zimbabuenses, pero una hora después el precio había ascendido a 150.000 millones: Los Angeles Times reportó incluso unos días después que las imprentas se habían quedado sin papel para emitir más dinero. En 2009 un billete de 100 billones (el valor más alto impreso) no alcanzaba para comprar un pasaje de ómnibus en Harare, la capital del país. Los zimbabuenses, cada vez más pobres, llegaron en determinado momento a llevar bolsas más grandes para cargar con su dinero que para los artículos que podían costear con él.

Como un último gran insulto del destino, ahora se da una situación por demás atípica: coleccionistas de dinero de todo el mundo se han interesado por estos billetes repletos de ceros, y éstos se llegan a vender en el mercado hasta por 15 veces más de su actual valor. Pero los pocos que aún conservaban estos billetes emitidos en 2009 los han cambiado, y ya no son tan fáciles de conseguir.

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