No es la Gioconda, es mi tía – Brecha digital

No es la Gioconda, es mi tía

La película desarrolla tres líneas argumentales. Una, la relación entre esa dama decidida, de carácter acre y lengua filosa, y el joven, que, desde un comienzo más bien calculador se va deslizando hacia la comprensión y la vivencia a fondo de un drama que también tocó a su familia. Otra, la línea de las películas “de juicios”. Y la tercera, la recuperación del pasado.

Woman in Gold. Estados Unidos/ Reino Unido, 2015

Maria Altman (Helen Mirren), a partir de unos papeles que encontró luego de la muerte de su hermana, comienza a masticar la idea de recuperar uno de los más famosos cuadros de Gustav Klimt, “Retrato de Adele Bloch-Bauer”. Adele era su tía política, y el cuadro, robado por los nazis como tantos otros bienes de familias judías acaudaladas, lucía, en los años noventa y desde el fin de la guerra, en un museo de Viena. María convence al joven abogado Randy Schoenberg (Ryan Reynolds) para que sea su soporte jurídico, y allá se van a Viena a entablar un casi imposible juicio –ese cuadro era calificado como “la Mona Lisa de Austria”– al estado austríaco para que le restituya el bien. Claro que, como para mostrar que un país no se trata de una baldosa compacta, Maria y Randy encontrarán en Viena un inesperado e imprescindible aliado, interpretado por Daniel Brühl.

La película1 desarrolla así tres líneas argumentales. Una, la relación entre esa dama decidida, de carácter acre y lengua filosa, y el joven, que, previsiblemente, desde un comienzo más bien calculador se va deslizando hacia la comprensión y la vivencia a fondo de un drama que también tocó a su familia –él es nieto del músico Arnold Schoenberg–. Otra, la línea de las películas “de juicios”, donde es posible asistir a los argumentos, derrotas, ocurrencias y nuevos argumentos en pro de una justicia que parecía, en un principio, imposible. Y la tercera, la recuperación del pasado, a través de sucesivos flashbacks, en el que se asiste a encuentros y celebraciones familiares, y se ve cómo ciudadanos plenamente integrados y con total conciencia de ser austríacos como el que más, van conociendo sucesivamente la prepotencia, la humillación, el despojo, la muerte.

El cine ha comenzado a interesarse en esa historia de los robos cometidos por los nazis, desde el documental The rape of Europe (2006), de Richard Berge y Bonni Cohen, hasta Operación Monumento (2014), de George Clooney. En este caso, el director Simon Curtis –el de Mi semana con Marilyn– maneja con estólida solidez esas tres líneas argumentales, sin intentar expresividades mayores, y ateniéndose a un formato clásico, lo que resulta bastante adecuado a esos tres hilos narrativos, todos con una genealogía importante en el cine. El enfrentamiento David-Goliat –una anciana señora y su inexperto abogado enfrentando a un estado poderoso, pertrechado además de con juristas, con mitos propios–, en tanto denuncia y registro histórico, es el centro indudable y el motivo de la película. Pero son los otros componentes narrativos los que le otorgan “el toque humano”, los que convocan a la emoción. Así funcionan, en el relato, el asunto, que incluye breves notas de humor, sobre la amistad entre personas de generaciones muy distintas –onda Philomena, de Stephen Frears, o la francesa Mis tardes con Margueritte, de Jean Becker–, pero sobre todo el que vuelve al pasado y hace comprender, en los dolores sufridos y los amores perdidos, el porqué de la obstinación de esa mujer que detesta su país de origen. Con algún exceso en esa suerte de paseo espiritual en el que Maria ve su pasado y se reencuentra con sus seres queridos, ilustración –es un suponer– de un proceso mental que hubiera ganado más con la sugerencia que con tanta explicitud.

De todas maneras, un filme que funciona y logra sus propósitos, apoyado sobre todo en sus intérpretes. Ya se sabe que Helen Mirren es como Gardel, y cada día interpreta mejor, pero el joven Ryan Reynolds, usualmente confinado a papeles olvidables, hace a su lado una digna labor.
1. Woman in Gold. Estados Unidos/ Reino Unido, 2015.

https://youtu.be/8-tUAvHYMjw

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