Mundo Suscriptores

Notas (sueltas) sobre la crisis poselectoral boliviana

Fotos: JORGE BERNAL / AFP

Todo parece
desmadrarse en Bolivia después del 20 de octubre. Las acusaciones cruzadas
entre oficialistas y opositores son las mismas: golpe/golpe, racismo/racismo,
dictadura/dictadura y ya hay enfrentamientos violentos entre grupos de
bolivianos en las calles. Claramente, el gobierno no midió los efectos de haber
forzado la postulación contra el resultado de un referéndum y haberse
obsesionado durante cuatro años sólo con la re-reelección. Y no mide el
descontento más allá de las (aún) buenas cifras macroeconómicas. En este
tiempo, la potencia social fue reemplazada por la potencia estatal, lo que fue
implicando una burocratización del apoyo al gobierno, un fuerte debilitamiento
de la capacidad de irradiación hacia fuera de los núcleos duros y los
creyentes, y un empobrecimiento del disc...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Mundo Suscriptores
Las tensiones en el Mas en la previa de las elecciones bolivianas.

La última palabra

Destacados Suscriptores
La debacle del MAS y el golpe boliviano.

Evo perdió a Evo